Category: Ensayos

Roger Smalling

 

¿Enfrentarán los cristianos una revisión final de sus pecados, o será el juicio de los creyentes solamente una evaluación de su servicio? Las Escrituras presentan un panorama mucho más esperanzador
de lo que muchos suponen.

 

juicio final

 

Contenido

Parte uno

 

Introducción

 

¿Incinerados o bendecidos?

 

Minimizando la justificación

 

La segunda venida

 

Conciencia de pecado

 

Parte dos

 

Cada palabra ociosa

 

Anhelo confiado

 

Conclusión

 

Notas finales

 

 

Introducción

Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo…  2 Corintios 5:10

 

¿Pavor o alegría? ¿Cómo será el juicio para los cristianos?

 

Escuché en un sermón que nosotros los cristianos daremos cuenta de cada palabra vana, pensamiento injusto y pérdida de nuestro tiempo desde que nos convertimos en creyentes. Después, esos pecados serán perdonados al igual que los que fueron perdonados cuando creímos por primera vez.

 

Eso me hace pensar: ¿dónde está la buena noticia en eso? ¿Debemos contar eso como nuestra bendita esperanza?

 

Es cierto, algunos versículos del Nuevo Testamento declaran que un día los cristianos estarán delante de Cristo en cierto tipo de juicio. Existen diferentes opiniones acerca de lo que implica este juicio. Algunos piensan que daremos cuenta de los pecados que cometimos desde que nos convertimos a Cristo. Otros lo ven como un juicio limitado a las recompensas que recibiremos por nuestra labor realizada por Cristo.

 

Este artículo apoya la opinión de que los cristianos serán juzgados, pero no para castigar sus pecados o ser reprendidos por sus fracasos, sino más bien para evaluar sus obras y ver cuáles reciben recompensa y cuáles no.

 

Después de presentar el apoyo bíblico para la interpretación tradicional del juicio para recompensas, examinaremos algunos textos utilizados por quienes sostienen que los pecados de los cristianos serán revisados.

 

Parte uno

¿Incinerados o bendecidos?

Los capítulos clave que mencionan el juicio de los cristianos están en 1 Corintios 3 y 4. Estos capítulos proporcionan el contexto principal para interpretar otros versículos aislados sobre el tema.

 

Esto sigue los principios generales de la interpretación bíblica. Los versículos aislados deben interpretarse a la luz de los pasajes que abordan el tema con mayor extensión y claridad.

 

Según 1 Corintios 3, es claro que los cristianos se enfrentarán a un juicio. No debemos minimizar esto. La pregunta es: ¿qué tipo de juicio? ¿Es un juicio de nuestro pecado o de algo más?

 

Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque, así como por fuego (versículo 15).

 

La pérdida será del trabajo realizado, no de la salvación… si bien él mismo será salvo…

 

Observe que se menciona una obra realizada. Una obra cristiana. Cosas construidas en el nombre de Cristo que Dios considera inútiles, no merecedoras de recompensa y dignas de destrucción.

 

¿Qué podría significar esto? ¿Qué tipo de trabajo cristiano merece ser destruido?

 

La idea es hacer la obra de Dios de acuerdo con lo que Dios manda y sobre un fundamento que él mismo establece. Dios recompensa lo que él ordena y es realizado a su manera.

 

El fundamento

Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. (versículos 10, 11).

 

Jesucristo es el fundamento. ¿Podemos construir como nos da la gana? La respuesta es no.

 

… pero cada uno mire cómo sobreedifica. (Versículo 10).

 

La iglesia es el campo y el edificio.

 

… vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. (versículo 9).

 

¿Tenemos el derecho de trabajar en la iglesia como consideremos mejor? ¿O plantar una iglesia donde nos parezca y hacerlo como mejor nos parezca?

 

¿Qué paradigma debemos seguir? ¿Lo que está de última moda en los círculos evangélicos? ¿Cómo deberíamos plantar una nueva iglesia? ¿Siguiendo las direcciones de Pablo en sus epístolas? ¿O de acuerdo con la “sabiduría” del último experto en misiología?

 

En el contexto, Pablo advierte: Nadie se engañe a sí mismo (versículo 18). Es fácil que eso suceda cuando seguimos nuestras propias ideas acerca de cómo proceder, en lugar de buscar la voluntad de Dios de acuerdo con el patrón establecido en su palabra.

 

Los obreros cristianos también pueden autoengañarse haciendo un énfasis excesivo en la cultura, pensando que deben estar al día en las tendencias actuales y las últimas cosmovisiones para poder hacer un trabajo efectivo. Dicho enfoque tiene algo de mérito, pero no debe ser la guía principal en nuestra manera de proceder.

 

… si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; (versículos 18, 19).

 

Cuando mi esposa y yo estábamos haciendo ministerio en Ecuador, el líder de nuestra misión conversaba sobre el proceso de plantar iglesias. Él dijo: «Es posible llegar aquí con mucho dinero y construir una iglesia y parecer exitoso. ¿Pero es lo que Dios quiere?»

 

¡Buen punto! ¿Cuántos de los esfuerzos cristianos son en realidad intentos de un hombre por construir su propio reino? ¿Es suficiente construir algo fundamentado en el nombre de Jesús para obtener la aprobación de Dios?

 

De ninguna forma. Pablo aclara que una obra realizada en el nombre de Jesús debe llevarse a cabo de la manera designada por Dios y conforme a sus principios.

 

Las recompensas

Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.  (Versículo 14).

 

Para que existan recompensas, Dios debe distinguir entre lo que merece una recompensa y lo que no. Esto conlleva un juicio, pero no uno que produzca temor como el juicio por el pecado.

 

Una dificultad que se presenta cuando se habla de este tema es la palabra juicio. Esta palabra tiende a tener la connotación de un reproche o castigo. El término griego krínō («juzgar») no se utiliza en ninguna parte de 1 Corintios 3. Pareciera que Pablo estaba pensando más en una evaluación, lo cual explicaría el uso de tres términos distintos de la palabra juicio en el versículo 13 para describir el proceso.

 

…la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará (versículo 13).

 

Note tres palabras que describen el escenario de la recompensa: manifiesta, revelada y probará. Ninguna de estas palabras deriva del término griego krino.

 

Aunque nuestras obras serán evaluadas, podemos esperar ese día con alegría, porque habrá recompensas.

 

Motivaciones

Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios. 1 Corintios 4:5

Al parecer, nuestras motivaciones, es decir, los propósitos del corazón, serán reveladas. Esto tiene relación con lo que Pablo dice en 1 Corintios 3. No solamente será probada la calidad de las obras, sino también las motivaciones para realizarlas. Para aquellos con buenas motivaciones, esto es una promesa de recompensa y elogio.

Un texto similar en Romanos 14 involucra asuntos de conciencia personal.

 

Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo… 12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Romanos 14:10, 12

 

El capítulo entero está dedicado a asuntos de conciencia personal, tales como comida, bebida y el diario vivir. Evitemos juzgarnos unos a otros acerca de estos asuntos, porque cada uno dará cuenta de sí mismo ante Dios.

 

Algunos cristianos legalistas que esperan elogios de parte de Dios por la obediencia estricta a reglas que Dios no mandó quedarán sorprendidos en ese día. Otros recibirán elogios porque se abstuvieron de algo como acto de adoración.

 

Lo mismo es cierto acerca de nuestras motivaciones para realizar el trabajo de Dios.

 

Resumen

Dios recompensa el trabajo que él ha ordenado y dirigido, y que sus siervos han realizado con las motivaciones adecuadas. Esto no tiene nada que ver con los pecados restantes. Todo el resto es combustible para una fogata.

 

Minimizando la justificación

 

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Romanos 5:1

 

El término justificado en la Biblia significa “declarado justo”. No significa “hecho justo”.[1]

 

Esta declaración proviene de Dios en el momento en que ponemos nuestra fe en Jesucristo. No es un proceso. La razón por la que Dios hace esta declaración es que la justicia de Cristo nos es imputada en ese momento.[2]

 

Esta justicia imputada es completa, y no tiene relación con nuestra obediencia personal a la ley moral:

 

… y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe. Filipenses 3:9

 

Esto plantea dos cuestiones respecto a la idea de que los creyentes enfrentarán un juicio futuro por los pecados restantes: la naturaleza de la justicia previamente imputada y el momento de dicho evento.

 

Si dicho juicio tuviera lugar, sería por una de dos razones.  O bien la declaración de ser justificado es un proceso, o la justicia imputada es parcial. Ninguna de esas razones tiene sentido.

 

Tiempo

Los jueces de un tribunal pronuncian veredictos de culpable o no culpable. No se toman una semana para dar el veredicto. No dicen la palabra no el lunes y la palabra culpable el martes. Si lo hicieran, el sospechoso no tendría paz hasta que el veredicto se haya dado por completo.

 

Es precisamente esta paz la que está en cuestión en Romanos 5:1. Note que está escrito en tiempo pasado. Este evento ha sido completado y no se repetirá. Estaría escrito en otro tiempo si tuviera que ser repetido.[3] El resultado inmediato es paz.

 

¿Por parte de Dios o de nosotros? Eso no tiene importancia.

 

Si es de parte de Dios, ¿cuándo dejará de estar en paz si debemos enfrentarnos a un juicio futuro por nuestro pecado? De la misma forma, ¿cómo podemos disfrutar de paz en el presente si estamos anticipando dicho evento en el futuro?

 

Una paz parcial no es verdadera paz.

 

Justicia imputada

La justicia imputada viene de Dios. Su justicia no carece de nada. ¿Por qué debería una persona estar delante de él para ser juzgada por los pecados restantes?

 

… la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Romanos 3:22

 

¿La obediencia de quién?

Porque, así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. Romanos 5:19

 

Dios nos atribuye la obediencia de Cristo, no únicamente el perdón de nuestros pecados. Dios nos acepta sobre la base de su obediencia y pasa por alto nuestra obediencia defectuosa. ¿Por qué entonces seríamos juzgados?

 

¿Qué cargos?

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. Romanos 8:33

 

Dios no acepta cargos en contra de sus elegidos, a los cuales justifica. ¿Por qué declararlos justos si tiene la intención de volver a presentar cargos en su contra en el futuro?

 

¿Espacio para la ira?

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Romanos 5:9

 

Las palabras estando ya implican que la conclusión es inevitable: no a la ira. Nunca.

 

La sangre de Jesús no solamente hizo posible que Dios nos declarara justos, sino que también nos garantiza que esta declaración nunca cambiará y que la ira ha sido apagada para siempre.

 

¿Por medio de qué ley seremos juzgados?

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz. Colosenses 2:13, 14

 

Las demandas legales de la ley moral han sido canceladas en la cruz. ¿Por medio de qué otra ley seremos juzgados en el futuro?

 

Doble justificación

La única forma en la que sería válido un juicio por los pecados remanentes de los cristianos es si aceptamos la doctrina de la doble justificación, según la cual somos justificados parcialmente ahora y parcialmente en el futuro. Esto no es lo que enseña el Nuevo Testamento ni tiene ningún sentido.[4] En ningún lugar de las Escrituras encontramos escrito no culpable a medias. Ni tampoco encontramos perdonado a medias o temporalmente perdonado.

 

Resumen

La justicia imputada en la justificación es completa, eterna, sin variación. Es la justicia misma de Cristo. Nos declara legalmente justos, lo cual resulta en paz con Dios porque su ira ha sido satisfecha eternamente. Él no acepta ninguna acusación en contra de sus elegidos, ni ahora, ni nunca.

La segunda venida

 

…esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado. 1 Pedro 1:13

La mayoría de los textos que hablan de la segunda venida de Jesús describen a los creyentes esperándola con gran anticipación y anhelo. ¿Cómo podrían hacerlo si van a enfrentarse a una evaluación negativa o una revisión de sus pecados?

 

Tito 2:13

…  aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,

 

Me resulta difícil imaginar cómo un juicio por nuestros fracasos podría llamarse una esperanza bienaventurada.

 

1 Tesalonicenses 5:9

Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.

 

El contexto se refiere al juicio pendiente en contra de los no creyentes.

 

… entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina… y no escaparán. 1 Tesalonicenses 5:3

 

El pecado merece ira. Si la consecuencia no es ira, ¿cómo entonces podría haber un juicio contra el pecado?

 

2 Tesalonicenses, capítulo 1 — La naturaleza de la segunda venida

  • El justo juicio de Dios se refiere a la evaluación de Dios sobre los creyentes, a quienes considera dignos de su reino, versículo 5
  • Eso implica la reivindicación de los creyentes mediante el juicio sobre aquellos que los afligieron, versículo 6.
  • En contraste con el juicio contra los no creyentes, a vosotros que sois atribulados, daros reposo… cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo… Versículo 7.
  • En este evento, Jesús será glorificado en sus santos y admirado en todos los que creyeron… Versículo 10.

Todo lo que se ve en 2 Tesalonicenses 1 apunta a una actitud de expectación gozosa en cuanto a la segunda venida. Nuestra presencia delante del Señor será una ocasión de reivindicación, no un acontecimiento que provocará temor.

 

Hebreos 9:26-28

…pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. 27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, 28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.

 

El pecado ha sido quitado de en medio por el sacrificio de Cristo. ¿Sobre qué base tendremos que rendir cuentas por el pecado?

 

Después de la muerte, el juicio — Existe un juicio después de la muerte. Sin embargo, en el contexto, este juicio parece ser en contra de los no creyentes porque aparece en contraste con lo que continúa: …fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos…  

 

El sacrificio es por muchos, no por todos. Este es un sacrificio limitado. Para aquellos por los que se realizó el sacrificio, él aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado.  Sea lo que sea que venga a tratar en relación con los creyentes, no será con el pecado. Será para salvar a los que le esperan. 

 

Si su retorno fuera para lidiar con nuestros pecados, ¿por qué esperarlo ansiosamente?

 

1 Corintios 1:7,8

… de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo; 8 el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.

 

La promesa a los corintios, aun en medio de su inmadurez, es que serán declarados irreprensibles el día de la venida de Jesús.

 

Judas 24, 25

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, 25 al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

 

Los cristianos deben confiar en que Dios los presentará sin mancha delante de él. Por lo tanto, pueden anticipar este acontecimiento con gran alegría.

 

Resumen

No ser destinado a la ira es su esperanza bienaventurada. Esta será la reivindicación de su condición de santo de Dios ante el mundo y el alivio de la persecución. El creyente sabe que no ha sido destinado a ira y que cualquier juicio que enfrente no será para tratar con sus pecados. Puede anticipar este acontecimiento con anhelo.

 

Conciencia de pecado

 

Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. 2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. Hebreos 10:1,2

 

En Hebreos 10 vemos un contraste entre dos estados de conciencia. En uno, el creyente vive consciente de sus pecados; en el otro, vive sin conciencia de pecado. No se trata de que el creyente carezca de pecado, sino de que vive sin que el pecado perturbe su conciencia.

 

Bajo la ley, eso es imposible porque la ley requiere obediencia perfecta. Si el creyente cree que cualquier pecado —pasado, presente o futuro— será juzgado o reprobado, esto crea una conciencia de pecado y un temor perpetuo, contrarios a la intención del evangelio descrita en este capítulo.

 

Hebreos 10:3

Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados.

 

¡Buenas noticias! Bajo la ley hay un recordatorio de los pecados. Aunque los cristianos serán juzgados de alguna manera, esto no implicará recordarles sus pecados. Si tal examen tuviera lugar, entonces este contraste entre la ley y el evangelio no serviría de nada. Bajo el evangelio, no hay recordatorio de pecados perdonados.

 

Hebreos 10:7-10

Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí. 8 Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley), 9 y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último. En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

 

“Santificados” significa primeramente “apartados” para propósitos santos y también “hechos santos”. El primer sentido se refiere a nuestra consagración definitiva a Dios, mientras que el segundo se relaciona con nuestra santificación progresiva. La idea es que, a pesar de que nuestra santificación es incompleta en la práctica, es considerada legalmente completa. Entonces, ¿sobre qué base serían reprochados los creyentes por sus pecados en el juicio final?

 

El primer sentido se refiere a nuestra consagración definitiva a Dios, mientras que el segundo se relaciona con nuestra santificación progresiva.

 

Hebreos 10:11-14

Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; 12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, 13 de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; 14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

 

El creyente, aunque en la práctica todavía no es perfecto, debe considerar su relación con Dios como perfecta. La aceptación de Dios está basada en la perfección legal, no en la experiencia de santificación práctica.

 

Hebreos 10:15-17

Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho: 16 Este es el pacto que haré con ellos. Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones y en sus mentes las escribiré. 17 añade: “Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.”

 

Estos versículos se refieren nuevamente a los primeros versículos del capítulo. La vieja forma de vivir era una vida de conciencia de pecado, en la que los pecados eran recordados continuamente. La nueva forma de vivir es sin conciencia de pecados ni ningún tipo de recordatorio de ellos, nunca. Cualquier otra cosa que no sea esa lleva a una doctrina de una segunda justificación, la cual es herética.

 

Hebreos 10:21, 22

… y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

 

¿Cómo podría un creyente acercarse confiadamente a Dios si piensa que sus pecados, que ya han sido perdonados, serán mencionados nuevamente?

 

Si consideramos que nuestros corazones han sido purificados de mala conciencia, esto significa que debemos vivir libres de una conciencia culpable. Esta libertad está basada en un sacrificio perfecto, no en nuestra perfecta forma de actuar. Para aquellos que están profundamente conscientes de la corrupción que queda en ellos, esto suena muy radical. Sin embargo, de eso se trata. Estamos llamados a vivir vidas libres de una conciencia de culpabilidad, porque la sangre de Jesús limpia y continúa limpiándonos de todo pecado.

 

Hebreos 10:23

Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

 

¿Qué podría hacer que un creyente vacile en su confesión? El temor del juicio venidero. ¿Cómo es esto una esperanza? Dicho pensamiento debilita nuestra esperanza. Debilita nuestra confianza en la inevitabilidad de la santificación final. Jesús es el autor y el consumador de nuestra fe (Hebreos 12:2).

 

Hebreos 10:24

Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.

 

El autor aparentemente está pensando en motivos positivos, tales como el amor por Cristo, el aprecio por su sacrificio y la necesidad general de que los creyentes practiquen buenas obras basadas en la gratitud, no en el miedo.

 

Observe la palabra considerémonos. Si el autor tuviera en mente algún tipo de juicio sobre los creyentes, no sería necesario considerar algo para que los motive. El miedo sería suficiente.

 

Aparentemente, el autor está animando a considerar motivaciones positivas como la gratitud por el sacrificio completo de Cristo, la libertad que obtuvo para nosotros, el amor por él y el deseo natural y genuino de los creyentes por la santificación. Para aquellos que no sienten dichas motivaciones, el mensaje es diferente: ¡Debes nacer de nuevo!

 

Hebreos 10:26, 27

Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.

 

El conocimiento de la verdad al que se refiere aquí incluye la libertad del temor al juicio, uno de los temas principales de este capítulo. Aquellos que continúan pecando a pesar de tener un claro entendimiento del sacrificio de Cristo y su significado, demuestran que aceptaron la verdad solamente de forma intelectual. A ellos se aplica, una horrenda expectación de juicio. Observe el contraste que está implicado. Para aquellos sin Cristo, el temor al juicio. Para aquellos en Cristo, no hay temor en absoluto.

 

Hebreos 10:28, 29, 35

El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón.

 

¿Cómo podemos perder nuestra confianza? Viviendo bajo la dependencia de la ley, con la mirada puesta en el juicio, en lugar de vivir bajo la gracia mediante la obra consumada de Cristo. Paradójicamente, ¡esa es una manera en la que nos privamos de la recompensa! Si vivimos con temor al juicio, entonces servimos con la motivación incorrecta.

 

Hebreos 10:36-38

porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. 37 Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. 38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma.

 

Este texto se refiere a la segunda venida. El autor espera que el lector viva de acuerdo a los términos descritos en el capítulo. Otra forma de vivir no es agradable a Dios. ¿Encaja esto bien con la idea de que la segunda venida será un tiempo para que nuestros pecados sean juzgados?

 

En las Escrituras existen al menos dos motivaciones negativas para exhortar a los cristianos a corregir su conducta y caminar con Cristo correctamente. Estas son la disciplina paternal (Hebreos 12) y posiblemente la pérdida de recompensa (1 Corintios 3). Estas exhortaciones son legítimas y deben ser predicadas.

 

Sin embargo, parece que el autor de Hebreos ofrece motivaciones más positivas que las negativas mencionadas previamente.  Cuando consideramos la grandeza de nuestro Sumo Sacerdote, su sacrificio completo, el ilimitado amor de Dios y la gracia que permite todo esto, esas motivaciones negativas se desvanecen.

 

28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; 29 porque nuestro Dios es fuego consumidor. Hebreos 12:28, 29

 

De esta sección aprendemos…

Mientras revisamos los temas relacionados con el evangelio y sus implicaciones para la vida, encontramos que los cristianos se enfrentarán a un juicio de recompensa y no a un juicio por pecado. Estos temas incluyen:

 

Juicio de recompensas, 1 Corintios 3 y 4

Vemos que los cristianos son recompensados por el trabajo realizado de la manera ordenada por Dios y con la motivación apropiada. Las recompensas se pierden si se realiza de la manera incorrecta.

 

Naturaleza de la justificación

La imputación de la justicia perfecta de Cristo es la parte clave de la justificación. Esta satisface la justicia de Dios, produce paz con él y aceptación completa sin temor. Dios no acepta acusaciones en contra de aquellos que han sido justificados porque Cristo satisfizo todas las demandas de la ley. Si los cristianos fueran juzgados por el pecado restante, tendría que ser sobre la base de una ley diferente de aquella cuyas demandas fueron satisfechas por medio del sacrificio de Cristo. No existe otra ley.

 

Segunda venida

Todos los textos que describen la segunda venida hacen referencia a un acontecimiento que los cristianos esperan con anhelo y gozo, sin miedo a ser condenados, aunque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.

Conciencia de pecado

De acuerdo al capítulo 10 de Hebreos, los creyentes deben vivir una vida libre de una conciencia culpable. Aunque el cristiano está consciente de la corrupción que continúa habiendo en él, sabe que el sacrificio de Cristo lo libera del miedo a la ley y sus consecuencias. Por lo tanto, sirve a Dios sin miedo y se acerca a él confiando plenamente en su aceptación.

 

Ahora veremos los versículos claves usados por aquellos que apoyan el concepto de un juicio-por-los-pecados para cristianos.
Parte dos

 

Cada palabra ociosa

Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. Mateo 12:36, 37

 

Basándose en este texto, algunos han enseñado que los cristianos comparecerán ante el tribunal de Cristo y que cada palabra ociosa que haya salido de su boca será llevada a juicio. Después, porque son salvos, esas palabras junto con la pérdida de tiempo y otras fallas serán perdonadas.

 

Contexto

¿A quién se dirigía Jesús en Mateo 12 y de qué estaba hablando?

 

Jesús había sanado a un hombre ciego y mudo que estaba oprimido por un demonio. Mientras la gente se regocijaba, los fariseos celosos declararon que Jesús estaba operando por el poder de Satanás. Este no echa fuera los demonios sino por Belzebú, príncipe de los demonios. (Versículo 24).

 

Los fariseos estaban blasfemando contra Jesús y, por lo tanto, estaban a punto de blasfemar contra el Espíritu Santo. Jesús les advierte de la consecuencia de esto en el versículo 28:

 

Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

 

El mensaje a los fariseos era claro: si Jesús representaba el reino de Dios y, por lo tanto, sus obras eran del Espíritu Santo, entonces las palabras que los fariseos pronunciaron estaban a punto de sellar su condenación eterna. No porque las palabras mismas produzcan tal resultado, sino porque revelan la disposición impía de su naturaleza no regenerada. Jesús indica esto en el versículo 34:

 

¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

 

Esos fariseos eran unos imprudentes. Es inconcebible que un cristiano piense siquiera en decir lo que esos fariseos estaban diciendo.

 

El apóstol Pablo estaría de acuerdo. Sus epístolas enseñan que la fe es el único instrumento para comunicar la gracia que trae salvación. Las palabras pueden expresar esa fe, pero no tienen otro poder que el de revelar la condición del corazón.

 

El término justificar en este contexto

 

Sabemos que la palabra “justificar” significa “declarar justo”. Tiene un significado similar a “vindicar”. Este es el sentido usado en el capítulo 2 de Santiago cuando la autenticidad de la fe de Abraham fue revelada por sus obras.

 

Jesús les estaba diciendo a los fariseos que su manera de hablar revelaba la condición de sus corazones. Si reconocieran a Jesús como el Mesías, tal como él afirmó serlo con sus palabras y lo demostró con sus obras, esto revelaría su fe y demostraría que era genuina.

 

Si blasfemaban contra él, como lo estaban haciendo, revelaría la condición condenada de sus almas. Su condenación sería sellada si persistieran en atribuir al diablo las obras del Espíritu Santo.

 

Jesús estaba insinuando que las palabras de estos fariseos podían servir como evidencia en el juicio final. Esas palabras son una prueba de su condición perdida a pesar de su religiosidad externa.

 

Además, los fariseos se aferraban a la justificación por la ley. Jesús les recuerda que, para ser justificados por la ley, deben guardarla perfectamente, hasta la última palabra pronunciada. Si van a ser juzgados por la ley por la menor cosa que digan, ¿cuánto más serían juzgados por blasfemar en contra del Mesías?

 

¿Las palabras justifican?

 

Podemos preguntarnos: ¿cuántas palabras serían necesarias para ser justificados si la justificación viene de las palabras?

 

Algunos han dicho que, aunque las palabras negligentes de un cristiano lleguen a juicio, serán perdonadas. Eso mitiga un poco la severidad de la doctrina, pero deja un problema lógico.

 

Si nuestras palabras negligentes son perdonadas para que no nos condenen, entonces nuestras palabras restantes deben ser buenas y, por lo tanto, justificarnos. ¿Enseñan las epístolas en alguna parte que esto es un medio de salvación?

 

Además, ¿se consideran las buenas palabras como buenas obras? Si no somos salvos por nuestras obras, ¿para qué relacionar el texto de Mateo con los cristianos?

 

Resumen

 

Parece contrario a todo el mensaje de las epístolas aplicar a los cristianos la reprobación de los fariseos previa a la crucifixión.

 

Anhelo confiado

Porque todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponde por lo que ha hecho en el cuerpo, sea bueno o malo.  2 Corintios 5:10

 

Se dice que este versículo apoya el punto de vista de que los cristianos comparecerán ante el tribunal de Cristo para recibir una recompensa o una reprimenda por la forma en que han vivido. Toda nuestra vida, se dice, será examinada públicamente, hasta la última palabra negligente, incluyendo los pecados que permanecen en ellos desde la conversión.

 

Algunos, como Louis Berkhof en su Teología Sistemática, afirman que esto incluye incluso nuestros pecados que han sido perdonados.  Otros tienen un concepto más suave; solo los pecados que cometimos después de nuestra conversión serán examinados, aunque estos serán perdonados posteriormente.

 

La mayoría de los evangélicos cree que el propósito de que los cristianos comparezcan ante el tribunal de Cristo será solamente para recibir recompensas, sin ser reprendidos por los pecados restantes, ni para hacer una revisión de los mismos. Puede incluir una pérdida de recompensa por el trabajo hecho para Cristo que él no ordenó ni dirigió, como lo indica 1 Corintios 3.

 

Una dificultad en la interpretación de 2 Corintios 5:10 es la palabra maldad. En vista de toda la enseñanza del Nuevo Testamento sobre el perdón completo solo por la fe, no por las obras, esto presenta un problema.

 

El contexto antes del verso 10

 

Nada en 2 Corintios 5:10 ni en su contexto describe lo que podría ser el contenido de la palabra maldad. El término griego traducido como «maldad» arroja cierta luz sobre el asunto, aunque no resuelve completamente la cuestión.

 

Thayer divide al griego PHAULON en dos categorías: “Ordinario, mezquino, sin valor.” Entonces, éticamente, “malo, malvado, vil”. Así que la palabra usada para maldad en este texto podría referirse al pecado, pero no necesariamente. No es la palabra ordinaria para el pecado. Puede referirse a cosas que simplemente no tienen valor o a obras realizadas que no merecen recompensa, como las descritas en 1 Corintios 3. No obstante, contrasta con la palabra “bueno” y, por tanto, probablemente significa algo más que una conducta indigna de recompensa.

 

Los lexicógrafos Louw y Nida, en contraste con Thayer, definen la palabra como “perteneciente a ser malvado en el sentido de la bajeza moral”.

 

Independientemente del lexicógrafo que tenga razón sobre el significado de PHAULON, el contexto de 2 Corintios 5 nos aclara lo que no puede significar.

 

Un anhelo de confianza

 

Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. 2 Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; 3 pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos.  2 Corintios 5:1-3

 

Pablo compara nuestro cuerpo con una tienda de campaña. Note el contraste entre el gemido y el anhelo. El cristiano normal desea liberarse de este cuerpo mortal. La preferencia es dejar este cuerpo y estar presente con el Señor. Esto se describe como un anhelo.

 

Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu (versículo 5).

 

Dios nos ha preparado precisamente para dejar nuestra tienda terrenal y vestirnos de la celestial. La intención de Pablo aquí es animarnos a comprender este propósito. Es algo que podemos anhelar.

 

Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (versículo 6).

 

Se supone que esto debe producir en nosotros valentía. Otras traducciones usan la frase siempre confiados. Esto no es compatible con una revisión pendiente de nuestros pecados ni con la expectativa de ser reprendidos por todo lo que hemos hecho, dejado de hacer o dicho. Tomando en cuenta mis propios fracasos, esto me deja con poca confianza. Me dan ganas de quedarme acá el mayor tiempo posible.

 

La expresión «siempre confiados» es intrigante. ¿Por qué estaríamos siempre confiados si de vez en cuando pensamos en un juicio inminente por las cosas malas que quedan en nuestras vidas?

 

Si en nuestra vida somos acusados ​​por la ley de un delito, ¿esperamos con ansias el juicio? Lo que sea que signifique la palabra maldad en el versículo 10, no puede referirse a un juicio condenatorio por nuestros pecados, puesto que estos ya han sido perdonados en Cristo.

 

¿Qué significa recibir? 

 

¿Qué es lo que recibiremos del Señor por el mal hecho en nuestro cuerpo? ¿Seremos reprendidos o avergonzados privada o públicamente? Según algunos, la respuesta es sí.

 

Esa interpretación presenta un problema. Nada en 2 Corintios 5:10 especifica qué recibiremos del Señor por el mal cometido. De hecho, el Nuevo Testamento no enseña que los creyentes recibirán un castigo por sus pecados perdonados cuando el Señor regrese.

 

El contexto después del versículo 10

Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de reconciliación; (versículo 18)   

Imagine a dos hombres en una disputa. Uno acusa al otro de maldad. A través de un intermediario se reconcilian. No reconciliados a medias. Por definición, estar reconciliados significa que no hay necesidad de revisar el caso.

 

Cuando un caso se resuelve fuera de la corte, significa que las dos partes ya no están en disputa. Ninguna de las partes tiene un reclamo sobre la otra. Así es con nosotros y con Dios.

 

Dios nos ha dado el ministerio de la reconciliación. ¿Qué implica eso? ¿Qué vamos a decir a las personas si la reconciliación incluye un juicio futuro por el pecado o las faltas? ¿Les decimos que la reconciliación es solo temporal, pero que, sin embargo, serán juzgados más tarde? ¿Son buenas noticias?

 

… que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. (versículo 19).   

 

Lo que sea que signifique la palabra maldad en el versículo 10, no puede referirse a nuestras transgresiones porque Dios no las cuenta contra nosotros. ¿Con qué propósito y por qué motivos las revisará en el cielo? ¿Para hacernos sentir mal? ¿Por qué?

 

El contexto del versículo 10 muestra que nuestra aparición ante el Señor es algo que esperamos con tal anhelo que gemimos por ello. Dios no toma en cuenta nuestras ofensas contra nosotros porque la reconciliación lograda a través de Cristo es completa. No puede significar, por lo tanto, un nuevo juicio condenatorio por nuestros pecados pasados, puesto que nuestras transgresiones ya han sido perdonadas en Cristo. Eso no encaja con una reconciliación genuina ni con la declaración de que Dios no toma en cuenta nuestras transgresiones.

 

Dos interpretaciones posibles

1 Corintios 3 

  Entonces, ¿qué podría significar la palabra maldad en el versículo 10?

La interpretación más probable es que se refiera a lo que Pablo dijo en 1 Corintios 3: recompensa por el trabajo realizado conforme a lo que Dios mandó, frente a la pérdida de la recompensa por el trabajo realizado de una manera no ordenada por Dios.

 

2 Corintios 13 

Pablo puede estar dudando de la salvación de algunos miembros de la iglesia de Corinto. Esto se sugiere en 2 Corintios 13:5.  El contraste entre el bien y el mal en 2 Corintios 5:10 podría referirse a una distinción entre los creyentes genuinos y aquellos cuya profesión de fe no es auténtica.

 

Resumen

Ni el uso de la palabra mal en 2 Corintios 5:10 ni el contexto apoyan de manera convincente la opinión de que los cristianos enfrentarán una revisión de sus pecados ya perdonados.

 

Conclusión

¿Para qué serán juzgados los creyentes? Para evaluar las obras realizadas conforme a la voluntad de Dios y los motivos que las impulsaron.

 

La doctrina de la justificación, por la cual somos declarados justos mediante la fe en Cristo aparte de las obras, excluye por su propia definición cualquier juicio condenatorio sobre los cristianos por el pecado. Esto nos permite esperar la segunda venida como nuestra bendita esperanza y anticipar la presencia de Dios con gran gozo.

 

Aunque somos conscientes de nuestra corrupción restante, estamos llamados a vivir libres de una conciencia constante de culpa, a menos que el Señor nos llame la atención sobre pecados específicos. Esto nos permite acercarnos a Dios en oración con un corazón verdadero, con plena seguridad de fe, porque tenemos a Jesús como nuestro Sumo Sacerdote, que hizo posible acercarnos a ese trono de la gracia con confianza. Esto es vivir por gracia en lugar de bajo la ley. Vivimos con los ojos puestos en Jesús y en su gracia, no en nuestro grado de perfección. Confiamos en la promesa de que Dios completará nuestra santificación.

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Felizmente justificados 

justificados

Notas finales

 

[1] Ser hechos justos es un proceso que dura toda la vida que se llama: santificación. Vea mi libro Felizmente Justificados para explicaciones en la escritura de estas definiciones.

[2] Romanos Capitulo 4 nos muestra esto.

[3] El verbo en el griego original involucre la cláusula habiendo sido justificados, está escrito en tiempo aorista lo cual significa un evento pasado que ha sido terminado. Si fuera un evento repetido, estaría escrito en otro tiempo designado para mostrar eso.

[4] En tiempos recientes, dos herejes, Norman Shepherd y el teólogo Anglicano N.T. Wright, han propuesto dicho punto de vista, el cual ha sido rechazado por todas las denominaciones reformadas conservadoras. Es la llamada perspectiva paulina. Pero no tiene nada de nueva ni de paulina.

Roger Smalling, D.Min.

www.espanol.visionreal.info

 

Los problemas lógicos de la teología arminiana suelen surgir de presuposiciones acerca del libre albedrío, la responsabilidad humana y la gracia divina que las propias Escrituras cuestionan.

 

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Lo siguiente representa algunas presuposiciones típicas de la lógica arminiana expresadas por personas con las cuales este autor ha conversado.

 

Dios no nos puede ordenar hacer algo que no podemos

O “Dios no nos mandaría hacer algo que no podemos hacer”. Dios dio la Ley a Moisés, los Diez Mandamientos, para revelar lo que el ser humano no puede hacer, no aquello que sí puede.

Esta premisa no corresponde a las Escrituras

Dios entregó la ley por dos razones: para dar a conocer el pecado y para que abunde, para no dejar ninguna posibilidad de que el hombre declare su propia justicia. ¿Por qué? Porque en el contexto, el hombre no hace justicia. Como Martín Lutero le dijera a Erasmo: “cuando termines todos tus mandatos y exhortaciones del Antiguo Testamento, yo escribiré Romanos 3:20 sobre todo aquello.”[1]

 

Luego, Lutero continuaba con la pregunta, ¿Por qué tratar de demostrar el libre albedrío con exhortaciones del Antiguo Testamento, cuando estas fueron dadas para probar la pecaminosidad humana? Están allí para demostrar lo que no podemos hacer, no lo que sí podemos. Así es, Dios dio sus mandamientos que el humano no puede cumplir.

 

Por lo tanto, dichos mandatos y exhortaciones no constituyen prueba del libre albedrío. En ningún sitio de la Escritura existe algún indicio de que Dios dé órdenes a los humanos para demostrar que son capaces de seguirlas.

Esta premisa es irracional

Puede existir un sinnúmero de razones para ordenar a alguien hacer algo, fuera de asumir que puede hacerlo. El propósito podría ser, como se mencionó antes, demostrar a la persona su incapacidad de seguir la orden. Por consiguiente, no se puede deducir NADA en cuanto a la capacidad, partiendo de la orden dada.

Si nuestro albedrío no es libre, no somos responsables.

O: “Si no es libre, no es nuestra responsabilidad”. Esto quiere decir que, si somos incapaces de tomar una decisión contraria, entonces nuestras voluntades no son libres. Por lo tanto, estamos completamente atados en el pecado y no podemos hacer nada aparte de pecar, quedando así libres de responsabilidad de tales pecados. Esto es irracional porque la suposición básica es la idea de neutralidad.

 

La relación entre la presciencia divina y la elección también plantea cuestiones importantes acerca de la libertad humana.

La Biblia no presenta el concepto de libertad de esta forma

Según la Escritura, la libertad se describe como santidad. La máxima libertad es la santidad absoluta. Siendo esto verdad, Dios es el ser más absolutamente libre del universo. De otra forma, debemos decir que Dios es el ser más esclavizado del universo porque él es el menos neutral en temas morales.

 

Asimismo, si afirmamos que la atadura elimina la responsabilidad, entonces la mejor manera de evitarla con respecto a nuestros pecados sería estar lo más atados a ellos que fuera posible. El ebrio que está atado al alcoholismo no sería responsable de sus actos. ¿Deberemos animar a la gente a pecar lo más posible, ya que no tiene responsabilidad alguna?

Toda la idea de una voluntad neutral es un absurdo

Si las decisiones de la voluntad no son determinadas por la naturaleza interna de la persona, entonces ¿en qué sentido puede decirse que tales decisiones sean resultado de una decisión de la persona misma? ¿Cómo podría en realidad una decisión ser moral si es moralmente neutral?

Para que el amor sea real, debe existir la posibilidad de rechazo

Dios quiere que lo amemos libremente, no por obligación. Por lo tanto, el ser humano caído debe ser capaz de amar a Dios. Pero simplemente escoge amar otras cosas.

La Escritura nos enseña que el amor a Dios es un producto de su gracia

Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.  1 Timoteo 1:14

 

Si es necesaria la gracia para que podamos amar a Dios, es obvio que no teníamos la capacidad de amarlo antes de que nos llegara la gracia. De aquí también se desprende que no se nos da la gracia porque escojamos amar a Dios, sino que podemos amarlo porque nos fue dada su gracia. La gracia tiene la iniciativa, no la virtud humana.

 

Esta premisa es similar a aquella que dice: “Es necesario que exista otra posibilidad de selección para que exista libertad”. ¿Será acaso que Dios entrega a los santos del cielo una posibilidad periódica de que lo odien, con el fin de ser “justo”? ¿Tuvo Jesús alguna capacidad de odiar al Padre? ¿O su amor por el Padre reflejaba lo que en sí mismo él es?

 

Si la fe es un don de la gracia, como ya lo vimos, entonces, ¿por qué resulta extraño pensar que el amor no sea también un don de gracia?

Una persona no puede ser castigada por lo que no puede dejar de hacer

Si este es el caso, entonces un cristiano no puede ser recompensado por algo que su nueva naturaleza le obliga a hacer. No olvidemos que la naturaleza del ser humano no es algo que este posee. Es algo que él es.

Conclusión

Estas falacias de la lógica arminiana muestran la importancia de definir la libertad y la responsabilidad humanas según las Escrituras, no según presuposiciones filosóficas.

 

[1] Tomado del libro “Esclavitud de la voluntad” por Lutero, respondiendo al libro de Erasmo “Libertad de la voluntad”.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Roger Smalling, D.Min

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¿Por qué un solo pecado nos hace culpables ante Dios? Este artículo explica por qué las Escrituras exigen obediencia perfecta y por qué
solo la justicia de Cristo puede salvarnos.

 

Dios requiere obediencia perfecta. Por lo tanto, la obediencia parcial es desobediencia.

 

Santiago lo expresa como:

 

Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley. Santiago 2:10,11

 

Ejemplo: Si tuviéramos que presentar un jarrón decorativo a un rey, nos gustaría que fuera perfecto, sin daños. No importa si está quebrado o simplemente agrietado. Cualquier imperfección es inaceptable.

 

Santiago no está diciendo que una persona es culpable de asesinato a pesar de que no ha cometido ese pecado. Simplemente está considerando la ley como una totalidad, integral y completa. En este sentido, la ley es más que una serie de directivas, como los Diez Mandamientos. Se trata de una norma única para la descripción de la perfección moral.

 

Esta es la razón por la que Santiago llama a la ley «la perfecta ley, la de la libertad» (versículo 25). Reconoce el carácter global de la moralidad como la perfección y por tanto, como la única libertad verdadera.

 

Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Santiago 1:25

 

Note también que Santiago describe cómo la bendición de Dios está condicionada a esta obediencia perfecta y a la perseverancia en ella: «éste será bienaventurado en lo que hace».

 

Si nuestra propia obediencia fuera la causa de las bendiciones que hemos recibido, solo podría ser si esa obediencia fuera perfecta. Pero como nuestra obediencia no es perfecta, las bendiciones que recibimos deben basarse en la obediencia de otro: Cristo, no nosotros mismos.

 

El renombrado teólogo reformado Charles Hodge dijo, “Obediencia perfecta es la única base sobre la cual Dios ha aceptado a quienquiera”. Luego explica la imputación de la obediencia de Cristo.

 

Tomado en sí mismo, el texto de Santiago sonaría como justificación por las obras, lo que, en cierto sentido, es. Sabemos por otros textos que tal obediencia perfecta es imposible para el hombre caído, y por eso necesitamos a Cristo como nuestro sustituto ante la ley moral, tanto en su vida como en su muerte. (Romanos 3:22; Filipenses 3:9

¿Por qué exige Dios obediencia perfecta?

La idea de que Dios requiere perfección se muestra en múltiples textos y también por la lógica teológica:

Un mandamiento simple

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Mateo 5:48

Este texto no puede significar otra cosa que la necesidad de la obediencia perfecta.

Leemos en 1 Juan 3:4 que el pecado se define como una transgresión de la ley. Si el mandato de ser perfecto es una ley, entonces estamos transgrediendo en todo momento por no ser perfectos.

Nuestra identidad como imagen de Dios

…porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 1 Pedro 1:16

Dios no nos debe nada a cambio de la obediencia perfecta

Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos. Luc. 17:10

Este texto no tendría sentido si alguna obediencia parcial fuera suficiente.

Lógica teológica

No habría necesidad de acreditarnos la justicia perfecta de Cristo bajo la ley, si una obediencia imperfecta fuera suficiente. La obediencia de otro hombre imperfecto, pero mejor que nosotros, habría sido suficiente.

 

Si la obediencia parcial fuera aceptable, entonces daría lugar a la pregunta: ¿Cuánta obediencia es necesaria? Si esta pregunta no tiene una respuesta clara, entonces no puede haber seguridad de la salvación.

 

Sin embargo, las Escrituras nos enseñan que la seguridad de la salvación no es sólo posible, sino altamente deseable. (1 Juan 5:13) Por lo tanto, si la seguridad de la salvación es posible, entonces sólo podría ser porque una obediencia perfecta es nuestra.

 

El sacrificio de Cristo no sería necesario si Dios acepta sólo una obediencia parcial.

 

Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. Romanos 5:19

La justicia perfecta de Cristo

Tenemos que entender la diferencia entre la justicia legal y la justicia en la experiencia. Vemos esta diferencia en Romanos 5:17,

 

Los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. Rom. 5:17

 

Tenga en cuenta que la gracia, en este texto, es la causa de la justicia, la cual a su vez es un don. La justicia no sería un don de la gracia si fuera el producto de nuestro desempeño en la obediencia. Por lo tanto, esta justicia no puede ser otra cosa que una atribución legal. Esta es la justificación por la fe.

 

Conclusión

  • Dios requiere obediencia perfecta
  • La perfección es necesaria porque nosotros somos la imagen de Dios
  • Somos incapaces, a causa de la caída, de rendir obediencia perfecta a Dios.
  • La obediencia de Cristo bajo la ley se atribuye al creyente por la fe en Cristo solamente.

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Si, Jesus: Una introducción a las doctrinas de la gracia

obediencia

 

 

 

 

 

Roger Smalling, D.Min

 

¿Qué pasaría si la mayor barrera para disfrutar de la comunión con Dios no fuera el pecado mismo, sino una comprensión equivocada de la justificación? Descubra la libertad, la seguridad
y el gozo que se encuentran solo en Cristo.

 

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…y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.  1 Jn. 1:3-4

 

Catecismo Menor, Pregunta 1: ¿Cuál es el fin principal del hombre? “El fin principal del hombre es el de glorificar a Dios y gozar de Él para siempre.”

 

El propósito de este estudio

Mostrarles cómo poder tener una comunión más profunda con Dios el Padre y así incrementar el gozo de su salvación.

 

Todos los cristianos entienden la importancia de glorificar a Dios. Sin embargo, no todos logran disfrutar de la comunión con Dios el Padre. Ellos perciben a Dios como una entidad a la que deben servir y no tanto como una persona de la cual pueden disfrutar. Han puesto una barrera entre ellos mismos y el Padre. Esta conferencia les ayudará a identificar cuál es esa barrera y cómo quitarla.

 

Las consecuencias de la comunión con Dios el Padre son

  • Una nueva seguridad de su salvación.
  • Liberación de nuestra conciencia culpable.
  • Evitar tendencias legalistas.
  • Mejor entendimiento de cómo crecer en la gracia.
  • Más confianza en el evangelismo.

Los esenciales

1. Definición

¿La justificación significa “hacer justo” o “ser declarado justo”? Lucas 7:29; 16:15; 1 Tim. 3:16

Justificación significa __________________________________

Justificación no significa   _________________________.

 

Justificación: La declaración legal de Dios de que una persona es justa de acuerdo con su ley moral. El fundamento es la justicia perfecta de Cristo imputada al creyente por la fe solamente.

  • Es una declaración______  ____________de Dios.
  • La ley moral está vigente
  • Su fundamento es _____________
  • La justicia es ________al creyente
  • El medio es la __________

2. La importancia de la justificación – Gálatas 1:6-9

  • ¿Cuál es la consecuencia de seguir otro evangelio? ­­­­­­­­­__________________________________
  • ¿Cuántas perspectivas correctas del evangelio existen? _______________________________
  • Cuando Pablo usa la palabra justificación, se refiere a ________________________________.

El trasfondo de la justificación

3. El problema

justicia por la ley

¿Qué sucede con aquellas personas cuya justicia no excede a la de los escribas o fariseos? ____________________________.

…si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Mat. 5:20

 

 

¿Cómo define la Biblia al ser humano? ____________________

Y creó Dios al hombre a su _________ Gén. 1:27

¿Cuál es el principal atributo del carácter de Dios? _________________

 

______, _______, ______, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.  Is. 6:3

 

¿Qué es lo que Dios requiere de nosotros que hemos sido creados a su imagen?  ______________________

 

Sed_________, porque yo soy_______.  1 Ped 1:16

 

¿Cuánta obediencia es requerida?  ____________________

 

Sed, pues, vosotros _________, como vuestro Padre que está en los cielos es _________. Mat. 5:48

4. ¿Qué define la perfección?

¿Qué prometió Dios como recompensa por la obediencia perfecta a  la ley y cuántos mandamientos deben ser obedecidos? _____________________

 

Cuidaréis de poner por obra _____mandamiento que yo os ordeno hoy, para que­­­­­­­ _______ Deut. 8:1

5. La caída de Adán

¿Cuál fue  la consecuencia de la caída de Adán?  _____________

 

…más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente__________.  Gén. 2:17

 

¿Cuáles son las otras dos consecuencias de la caída de Adán? Rom. 5:12-19

____________________, __________________

6. El primer indicio de la solución de Dios al problema de la falta de santidad del hombre

¿Qué le fue atribuido a Abraham por creerle a Dios? ________________

 

Y creyó a Jehová, y le fue contado por __________.  Gén. 15:6

 

¿Que estableció Dios con Abraham para que la relación entre ellos sea posible? _________________________

 

Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.  Y pondré mi_____entre mí y ti… Gén. 17:1

 

Gen. 17:1, 7

  • ¿Cuál es la condición? V.1 ____________________________________
  • ¿Cuál es el beneficio? V.7 ___________________________________
  • ¿Quiénes son los participantes? V.7 ____________________________
  • ¿Cuánto tiempo dura? V.7 ________________________________

Gálatas, capítulo tres

  • ¿De acuerdo con el versículo 7, quiénes son los participantes? ____________
  • ¿Cómo llama Pablo al pacto con Abraham en el versículo 8? ___________________________
  • ¿Cuál es la condición en el versículo 9? _______________________________
  • ¿De acuerdo con el versículo 14, ¿cuál es el beneficio? ____________
  • ¿De acuerdo con el versículo 13, ¿de qué hemos sido redimidos? _________
  • ¿De acuerdo con el versículo 15, ¿cuánto tiempo dura el pacto? ____________

De Génesis 17 y Gálatas 3, ¿podemos concluir que el pacto con Abraham es el pacto cristiano hoy? ¿Sí o no? _____________

 

El propósito de la ley

¿Cuál es un propósito principal de la ley?  _________________________

 

…porque por medio de la ley es _________________ Rom. 3:20

Pero yo no _______________sino por la ley. Rom. 7:7

 

¿Dios requiere todavía que los cristianos cumplan la justicia de la Ley? ¿Sí o no?  _______________

 

Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros(Rom. 8:3-4).

 

¿Está todavía vigente la ley moral?  _______________

 

Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es_______________.  1 Jn 3:4

 

¿Cómo reacciona Dios ante el incumplimiento de la ley y por qué?  ________

 

Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.  Rom. 4:15

 

¿De qué nos salva el evangelio? ______________________

 

…estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Rom. 5:9

Ver El libre albedrío: ¿qué es?

8. Obediencia parcial

¿Es válida la obediencia parcial? _________________________

 

Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley. Santiago 2:11

 

¿Cuál es la recompensa que nuestra obediencia merece? _____________________

 

Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos. Lucas 17:10

La solución de Dios

9. Cristo, nuestro sustituto ante la ley

¿Qué efecto tuvo el sacrificio de Cristo sobre nuestra relación con la ley?  _____________

 

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,  anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,  Col. 2:13-14

 

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Ejercicio grupal

…siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a

quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,  Rom. 3:24-25

 

  • ¿Qué hace que sea posible la gracia de la justificación? _____________
  • ¿Cuál es el precio que Jesús pagó por nuestra justificación? _______________
  • ¿Qué es “propiciación”? ___________________
  • ¿Cómo nos apropiamos de la redención? _____________

Fin del ejercicio

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¿Cómo se manifiesta la sabiduría divina?_______________

 

Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; 1 Cor. 1:30

 

¿Cuál es nuestra relación con la ley como medio para obtener la justicia? ________________________

 

Porque el fin de la Ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. Rom. 10:4

 

¿Por qué era necesario que Cristo nazca bajo la ley?  ______________________

 

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.  Gál. 4:4-5

 

¿Es Cristo una adición o un suplemento a nuestra justicia? ¿Sí o no? _______________

 

¿Cuál es nuestra justicia?

y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;  Filip. 3:9

 

¿Es la sola fe nuestra justicia? ¿Sí o no? ___________

la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Rom. 3:22

 

Consecuencias prácticas

¿Qué obtenemos como resultado de la justificación? ___________________

 

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;  Rom. 5:1

 

¿De qué hemos sido liberados? _____________________

 

Sin temor le serviríamos Luc. 1:74

 

¿Cómo podemos ahora acercarnos a Dios para recibir misericordia, y al mismo tiempo hacerlo con una actitud de confianza? ________________________________

 

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.  Heb. 4:16

 

¿Por qué tenemos vida eterna? ¿Está basada en el nuevo nacimiento? ¿O está basada en la justificación? Tito 3:4-8  _________________________

 

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Ejercicio grupal

Nueva seguridad: Rom. 8:30-34 (Lea el texto en su Biblia.)

  • ¿Acepta Dios acusaciones en contra de sus elegidos? Si la respuesta es no, ¿por qué?  _________________________________________
  • ¿Quién es el único que tiene el derecho de declararlos justos? _________________________________________
  • ¿Por qué Dios el Padre rechaza las acusaciones en contra de los elegidos? ______________________
  • ¿Qué relación existe entre los elegidos y la justificación? ___________________
  • ¿Cuál es la relación entre la intercesión continua de Cristo y la seguridad de nuestra salvación? __________________________________

Fin del ejercicio

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Nuestra asombrosa libertad

 

La gran pregunta: Si el pecado no nos condena, ¿qué evita que pequemos todo lo que queramos?

 

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Ejercicio grupal

Responda las siguientes preguntas basándose en el siguiente texto: Rom.6:15-18

Screenshot

 

  • ¿El haber sido librados de la condenación de la ley nos da la libertad de pecar? Si la respuesta es no, ¿por qué?  _________________
  • ¿Son los pecadores capaces de no pecar? _____________
  • ¿Qué buscan naturalmente los cristianos? _____________
  • ¿Cómo se comportan las personas justificadas y sin condenación? __________

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.  Rom. 8:1

Fin del ejercicio

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10. Libertad de conciencia

Converse sobre las enseñanzas de estos versículos en relación con  la conciencia de pecado de un creyente.

¿Cómo afecta el sacrificio de Cristo a nuestra conciencia?  ___________________ Heb. 9:13-14

¿Cuál es la diferencia entre la conciencia de pecado bajo la ley y bajo la gracia como consecuencia

Screenshot

del sacrificio de Cristo? __________________ Heb. 10:1-4

¿Con qué actitud nos acercamos a Dios a la luz de nuestra conciencia?  ___________________________ Heb. 10:22

11. 1 Juan

¿Cuál es la motivación natural de aquellos que son salvos? _________________

 

Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.  1 Jn 3:3

 

¿Quién o qué es la causa de nuestra obediencia? _______________________

 

porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.  Filip. 2:13

 

¿De qué son incapaces aquellos nacidos de Dios y por qué? ____________

 

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.  1 Jn. 3:9

 

¿Quién o qué evita que los cristianos vivan una vida practicando el pecado? ¿Es su propia obediencia a la ley y las reglas, o es la obediencia de alguien más? ______________________________

 

Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.  1 Jn. 5:18

 

12. Gálatas

Pablo exhorta a los cristianos a ser libres de                                ¿Qué es el “yugo de esclavitud”?________________________

 

Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.  Gál. 5:1

Pablo dice que hemos sido llamados a libertad. ¿De qué libertad está hablando? ¿Qué advertencia nos da? ­­­­­­­­ _____________________

 

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.  Gál. 5:13

 

La idea central

He prometido mostrarles cuál es la barrera que nos impide disfrutar de Dios el Padre completamente.

 

Ponemos reglas entre Él y nosotros como condiciones para que Dios nos acepte más de lo que ya lo ha hecho. Al hacer eso, estamos basando nuestra aceptación por Dios en la calidad de nuestra propia obediencia, en lugar de la obediencia de Cristo. La única cosa entre nosotros y Dios el Padre es la cruz y esa no es una barrera. Es una invitación.

 

Dios ya no es nuestro juez, sino nuestro Padre. Su ira ha sido satisfecha y nunca más estará enojado con nosotros. Ya no somos criminales frente a un tribunal.  Somos niños lastimados.

 

Nuestra nueva identidad

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Ejercicio grupal

Efesios 1-3

Escribe una lista de todas las cosas buenas que los cristianos son y tienen en Cristo que encuentres

en los primeros tres capítulos de Efesios.

Pregunta final: ¿Somos pecadores con gracia o santos con remanentes de corrupción?

 

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Felizmente justificados

justificación por la fe

Roger Smalling, D.Min

www.espanol.visionreal.info

 

El llamamiento eficaz explica cómo Dios lleva soberanamente al pecador
de la muerte espiritual a la fe salvadora.

 

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… alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado. Efesios 1:18

 

El hombre caído está muerto en el pecado, se encuentra a gusto en su condición y se resiste ante cualquier esfuerzo para cambiarlo. Su engaño es tan profundo que puede aún imaginarse que Dios está contento con él.

 

Al mismo tiempo, vimos la oferta universal de Dios de misericordia por sus mandatos para arrepentirnos. Cristo ordenó que el evangelio sea predicado a todas las naciones sin limitación de raza, estatus social o condición económica. Su bondadosa invitación aún permanece:

 

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11:28.

También vimos la naturaleza soberana de la gracia. La fe salvadora es un producto de esta gracia. Un milagro sucede en una persona que se convierte.

 

Para comenzar el estudio del milagro de la conversión, miremos Romanos 8:30,

Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó.

 

La naturaleza del llamamiento eficaz

Cuando notamos la posición de la palabra llamó, las siguientes verdades se destacan:

  1. El llamado se basa en la predestinación. Es diferente del llamado general al arrepentimiento puesto que este llamado es para los predestinados, no para todos.
  2. Este llamado invariablemente resulta en justificación, la que a su vez nos lleva al cielo, glorificados.
  3. Este llamado es irresistible y eficaz. De otra manera, solamente algunos de los justificados serían glorificados.
  4. La fe está incluida en este llamado porque la fe es necesaria para la justificación.
  5. Este llamado está involucrado con una transformación interna del pecador, que hace la fe posible.
  6. Dios solo es la causa: … él predestinó … él llamó … él justificó … él glorificó.
  7. Este llamado es una gracia especial de Dios, diferente de su benevolencia general hacia la humanidad como un todo.

Podemos definir este llamado como un acto soberano de Dios por el cual élsalva a los elegidos.

 

Para identificar esta doctrina, los teólogos usan diferentes nombres: Gracia irresistible, gracia especial, o muy a menudo, llamado eficaz.[i]

 

Por motivo de brevedad, en este ensayo usaremos el término llamado , puesto que este es el más comúnmente usado en el Nuevo Testamento para describir la idea.

 

No obstante, algunas veces se usa una palabra diferente. El apóstol Juan usaba la palabra atraer para expresar el mismo concepto en Juan 6:44,65—

 

Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. (65) Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.

 

De estos versículos deducimos

  1. Nadie puede generar fe salvadora fuera de su voluntad autónoma. (Venir a Cristo significa creer en él).
  2. El Padre produce fe salvadora por medio de un acto llamado atraer. Esta atracción es llamada un regalo en el versículo sesenta y cinco. Por tanto, no es una recompensa por algo que el hombre realiza.
  3. El resultado infalible de esta atracción es la salvación. Esto es claro de la frase … Yo le resucitaré en el día postrero[i].
  4. Nadie puede resistir con éxito esta atracción porque todos los que así son atraídos serán salvos.
  5. Conclusión: Esta atracción es una obra soberana de Dios y resulta en una salvación infalible.

¿Significa esto que Dios obliga a la gente en contra de su voluntad?

No. El Espíritu Santo cambia la naturaleza interna del pecador iluminando su mente, de tal forma que el pecador percibe el pecado como algo horrible, y a Cristo como algo tan deseable que nada podría impedir que esa persona venga libre y voluntariamente a Él. De ninguna manera es esto una imposición sobre la voluntad del hombre ni una violación de su libertad.

 

Véase también: Libre albedrío: ¿qué es?

Una distinción clave: El llamado universal versus el llamado eficaz

Cristo ordenó que el evangelio sea predicado a todas las naciones, (Mateo 28:19. Los apóstoles predicaron a judíos y gentiles por igual. Pablo fue por todas partes … testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Es claro del Nuevo Testamento que el evangelio es para todos. Entonces, ¿cómo podemos encajar esto con los textos que nos hablan de la obra salvadora de Dios para algunos solamente?

 

Muchos suponen que la diferencia se debe a que algunos decidieron creer mientras que otros no. Puesto que la fe salvadora en sí misma es una obra de gracia, esta suposición involucraría un razonamiento circular.

 

Los teólogos llaman la oferta divina de salvación, el llamado universal o externo porque todos escuchan el mismo mensaje. La oferta de misericordia es válida para todos y cada uno es responsable por la forma como responde.

 

En algunos, Dios obra de tal forma que el mensaje penetra más allá de los oídos, y lo usa para salvarlos. Así, nosotros tenemos dos «llamados» en un solo mensaje: Un llamado a todos y un llamado a algunos. Los teólogos distinguen estas dos operaciones con los nombres de llamado universal versus llamado eficaz, gracia general versus gracia especial o llamado externo versus llamado interno.

El llamado está asociado con la elección y la predestinación

Un estudio del término llamado a través de todo el Nuevo Testamento revela una asociación cercana entre la elección y la predestinación:

 

… para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama. Romanos 9:11

 

Pablo, hablando acerca de Jacob y Esaú, muestra la lo irresisstible de este llamado asociándolo con el propósito divino en la elección.

 

La conexión entre el llamado y la elección ilustra la interacción entre la soberanía y los medios. El propósito de Dios en la eternidad fue salvar a sus elegidos. Él hace esto a través de una acción divina que la Biblia denomina, llamado. La doctrina de la gracia irresistible o llamado eficaz pertenece más bien a la categoría de los decretos soberanos inmutables de Dios, que a su voluntad de mandamientos.

 

Curiosamente, con respecto al llamado universal, lo inverso es verdad. Dios permite que los no elegidos resistan su oferta de misericordia si ellos así lo quieren y ellos siempre lo quieren así.

 

Pablo conecta los propósitos eternos de Dios con la gracia y el llamado en 2Timoteo 1:9:

 

… quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.

 

Uno de los pasajes más claros sobre la relación entre la elección y el llamado eficaz está en 1 Corintios 1:22-29. El texto es muy largo para escribirlo, así que el estudiante deberá leerlo en la Biblia.

 

Este texto menciona tres clases de personas: los judíos, los gentiles y un tercer grupo, los judíos y los griegos juntos, denominado los llamados[ii].

 

El primer grupo, los judíos, rechazan a Cristo porque quieren comprobar el evangelio con milagros. La palabra de Dios no es suficiente para ellos. El segundo grupo, los griegos, rechazan a Cristo porque él no encaja en sus sistemas filosóficos. La sabiduría de Dios les basta para ellos.

 

Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría. Versículo 22

 

El tercer grupo está formado por individuos sacados de los dos grupos anteriores a pesar de su rechazo inicial de Cristo. Estos son a quienes Dios ha llamado porque éllos escogió.

 

Pues, mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte 1Corintios 1:26,27[iii].

 

Pablo predicó a ambos grupos. Cada uno respondió de acuerdo a sus preferencias culturales y percepciones pecaminosas. Esto es el llamado universal. Los que respondieron, lo hicieron así porque ellos fueron escogidos para eso. Dios ignoró sus preferencias y percepciones y los atrajo de todas formas. Este es el llamado eficaz.

El llamado es irrevocable

Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Romanos 11:28,29.

 

Cuando Pablo usa el término irrevocable en el versículo veintinueve, también coloca al llamado eficaz en la categoría de los propósitos inmutables. Por tanto, este llamado depende de la voluntad soberana de Dios y no de la capacidad del hombre para responder.

La vida eterna es para los llamados solamente

Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Hebreos 9:15

 

Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Hechos 2:39

 

(Otros textos son: 1 Tim 6:12; 2 Tes 2:13-14; Apoc 19:9)

 

La interconexión complicada entre el llamado eficaz, el sacrificio de Cristo, su oficio sacerdotal y las promesas del pacto valen el esfuerzo a estudiarla en detalle. Esta interconexión demuestra tanto la naturaleza limitada del llamado como su eficacia.

El llamado eficaz garantiza nuestra santificación y preservación

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24 Fiel es el que os llama, el cual también lo hará (1 Tes 5:23).

 

Vea también Judas 1:1; 1 Corintios 1:8,9.

 

La santificación no es solamente la voluntad de Dios por nosotros, es su promesa. La misma gracia que nos santifica, también nos preserva. El plan divino está basado enteramente en la fidelidad de Dios, más que en la fidelidad nuestra. La fidelidad de Dios a sus promesas pactales garantiza nuestra perseverancia.

El llamado eficaz es también un llamado a la santidad

…sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir. 1 Pedro 1:15

La santidad divina es la característica de Dios más frecuentemente mencionada en las escrituras. Una llamada para venir a él incluye, por lo tanto, una llamada a la santidad.

Efectos de las doctrinas de la gracia en el creyente

En los eventos de la vida

Entender la soberanía de Dios elimina a la casualidad como una explicación de la condición del mundo. Nada es accidental. Aunque el mundo parece caótico, el cristiano sabe que está bajo el control de Dios. Esto le da confianza para su vida en general.

Evangelismo

En el evangelismo, el creyente no necesita preocuparse de que alguien se pierda simplemente porque él no testificó correctamente. Dios puede usar aun una simple palabra, hablada pobremente, para traer a una persona a Sí mismo. Si una persona se salva por medio de nuestro ministerio, nosotros no aceptamos el crédito. Si una persona se pierde, no llevamos la culpa.

 

Esto libera al creyente para evangelizar confiadamente. Sabemos que no podemos fracasar porque la palabra de Dios siempre cumplirá su propósito, aunque solamente Dios conoce cuál es.

El crecimiento espiritual

Dios promete completar nuestra santificación. Es más, él hace esto por los medios que nos ha dado para que apliquemos: La palabra, la oración y los ministerios de la iglesia. Sin esta promesa, no tendríamos la certeza de que estos medios serían exitosos. Con esta promesa, sabemos que no podemos fracasar.

Una perspectiva global de las Escrituras

Las doctrinas de la gracia resuelven supuestos dilemas de la Escritura. Vemos cómo el hombre, aunque enteramente esclavizado al pecado, es todavía responsable por sus acciones. Por la gracia, vemos cómo es posible ser aceptos por un Dios santo, aunque imperfectos.

 

Comprender el evangelio de la gracia le da al creyente la percepción que Dios tiene del mundo, la única real. Esto permite al cristiano encarar la realidad con una nueva confianza. En este sentido, podemos decir que los cristianos que perciben el mundo por medio de la revelación de Dios como soberano, son los únicos realistas en el mundo.

Resumen

La gracia irresistible, llamada por los teólogos el llamado eficaz, es una obra soberana de Dios. Él atrae al elegido a sí mismo por medio de las Escrituras. El Espíritu Santo lo cambia internamente, capacitándolo para percibir su necesidad de Cristo y le concede la capacidad de creer en Cristo para ser salvo. Dios no viola su libertad o voluntad, sino que obra de tal forma que la persona viene voluntariamente y libremente.

En este ensayo aprendimos…

  1. Dios usa el mismo mensaje del evangelio tanto en el llamado universal como en el eficaz. El primero es una oferta genuina de misericordia para toda la humanidad. El segundo es una obra especial de gracia.
  2. El llamado eficaz se basa en la elección y en la predestinación.
  3. El llamado es irrevocable. Esto significa que es parte de los propósitos eternos de Dios, los que no pueden ser frustrados por la voluntad humana.
  4. Nuestra santificación y preservación están basadas en el llamado.
  5. Este llamado es también un llamado a la santidad.

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Para enseñar estas doctrinas sistemáticamente, consulte el curso Doctrinas de la Gracia en Recursos para maestros.

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llamamiento eficaz

 

[i]. Aun cuando la Biblia enseña que Dios resucitará toda la humanidad, esto no es una promesa desde el punto de vista de los pecadores. Para ellos, es una amenaza. En el contexto, Jesús claramente usa la idea de la resurrección como un sinónimo para «salvar».

[ii]. Con frecuencia Pablo usa la palabra griegos como sinónimo de gentiles en general.

[iii]. Es interesante que en el griego original, la palabra para llamado y la palabra para escogido suenan similares. Es fácil ver cómo Pablo asoció los dos conceptos. (La etimología de estas palabras parece ser distinta, no obstante).

[i]. Aquí la palabra irresistible significa “no resistido con éxito”. Todos nosotros intentamos resistirnos ante la venida de Cristo, y simplemente no tenemos éxito, ¡gracias a Dios!

Roger Smalling, D.Min

www.espanol.visionreal.info

 

¿Explica la presciencia de Dios la elección, o enseña la Biblia que la elección depende de su voluntad soberana? Comprender la relación entre presciencia y elección es esencial.

 

El término elección es recurrente en el Nuevo Testamento al referirse a los que Dios ha escogido para salvación. Todos los cristianos creen en una doctrina de dicha elección, pues es palabra bíblica. La noción de que Dios escoge a unos y no a otros para ser salvos es tan clara a través de toda la Biblia, que ningún estudiante serio de la Escritura, la negaría. Sin embargo, se dan enfrentamientos cuando nos preguntamos, ¿cuál es la base de esta elección de Dios?

Dos puntos de vista sobre la elección

Existen dos respuestas entre la comunidad cristiana. El primer punto de vista sostiene que la elección no se basa para nada en el hombre. Se trata de un misterio de la voluntad soberana de Dios. Aunque Dios no es arbitrario en sus decretos, el decreto de elección es justo, ya que ninguno merece la salvación después de todo.

 

A este punto de vista se lo denomina frecuentemente reformado, pues fue prominente durante el periodo de la Reforma y se mantiene hoy en día en iglesias que identifican su teología como reformada. El segundo punto de vista atribuye a la presciencia divina la base de la elección. Supuestamente, Dios mira al futuro, prevé quiénes aceptarán a Cristo y los elige.

 

A este punto de vista se lo denomina normalmente arminiano, término derivado del apellido del pastor holandés Arminius, del siglo XVI, quien formuló esta doctrina hacia el final del periodo de la Reforma. El significado de presciencia, cuando se refiere a las decisiones divinas, lleva la connotación de ‘designados’.” Por lo tanto, significa algo como preordinado en conexión con la elección. La persona es la predestinada o señalada a ser salva, no alguna cualidad de la persona. La evidencia es:

La presciencia y la venida de Cristo

A éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, Hechos 2:23.

 

Las frases donde el determinado consejo y el anticipado conocimiento están unidas por una forma gramatical griega llamada la regla de Granville-Sharp, por medio de la cual los  dos términos se hacen sinónimos. Para recalcar, es como si se dijera “bueno y justo” o “malo y erróneo.” La palabra determinado está formada por el mismo verbo del cual deriva predestinación. Pedro declara que la venida de Cristo fue a la vez arreglada y designada por Dios.

 

Ya destinado antes de la fundación del mundo… 1 Pedro 1:20

 

La palabra destinado es proginosko – “preconocer”. Nótese que en el caso de Cristo, la presciencia de Dios fue más que una mera predicción.

 

Sería absurdo decir que el Padre meramente previó la venida de Cristo. Jesús fue designado a ser el Cristo. Todas las circunstancias relacionadas con su venida fueron preparadas de antemano. La historia se hizo para él, y no al revés.

 

Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Hechos 4:27, 28

 

Estos mismos principios aplican a la elección del creyente.

 

Un texto favorito de quienes se oponen a la elección es I Pedro 1:2, Elegidos según la presciencia de Dios Padre … (Versículo 2). La palabra presciencia del versículo dos y destinado del versículo 20 son la misma palabra y tienen el mismo significado. En el versículo veinte se refiere a Jesús mismo y a su designación como redentor. En el versículo dos también se refiere a una designación, en este caso de los creyentes que son llamados a la obediencia.

 

Nótese que dice “para obediencia, no por obediencia” Pedro espera que todos comprendamos que Dios ha llamado a los elegidos a la obediencia, tal como designó a Jesús como el redentor. Cualquier otra interpretación no puede explicar el uso de la misma palabra en el mismo contexto, lo cual crearía un absurdo en cuanto a Cristo.

La presciencia y la elección de Israel

No ha desechado Dios a su pueblo, al que desde antes conoció. Romanos 11:2

 

¿Qué es lo que Dios conoció acerca de los judíos? ¿Fue acaso que ellos le responderían favorablemente por su libre albedrío? ¡Difícilmente! Nótese el contexto.

 

Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor. Romanos 10:21

 

Si el punto de vista de la presciencia fuera el correcto, entonces Dios hubiera rechazado a los judíos como candidatos a la elección. Una obediencia preconocida no tuvo nada que ver con la elección de Dios a Israel.

Evidencia léxica

Presciencia: Los términos griegos son proginosko (verbo: “conocer o decretar de antemano”) y proginosis (sustantivo: “presciencia o predeterminación”).

 

En toda lengua es común que las palabras tengan dos o más acepciones, usualmente una con significado primario y otra con secundario. El significado primario es presciencia, el secundario es predeterminación. ¿Cómo se distingue la diferencia? Es predeterminado cuando los designios y acciones divinas están a la vista, como en las escrituras ya indicadas. Esto es así también en nuestra designación como creyentes al puesto y función de elegidos de Dios.

 

Diccionario abreviado de Gingrich: proginosko: Conocer o elegir de antemano.

 

Diccionario griego-inglés de Newman: proginosko: ya conocido, elegir desde el principio, elegir de antemano.

 

Louw y Nida: proginosko: Conocer o elegir de antemano.

 

El punto de vista de la presciencia normalmente asevera que Dios prevé una o varias cualidades en el hombre, las cuales atraen su gracia.

No existe en el hombre ninguna cualidad buena que se pueda prever

¿Fue acaso la fe lo que previó? ¡Difícilmente! La fe en sí misma es una obra de la gracia basada en la elección de acuerdo con el libro de los Hechos:

 

y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. Hechos 13:47

 

… a los que por la gracia habían creído (Hechos 18:27)

 

Véase también: ¿Qué es la depravación total?

La gracia misma es fuente de nuestra fe

Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. 1 Tim 1:14

 

¿Fue acaso nuestra santificación lo que Dios previó? Dependería de quién la realiza. Según Judas 1, Dios el Padre es el autor.

 

A los llamados, santificados de Dios Padre, y guardados en Jesucristo. Judas 1

 

Aquí entraría en juego un razonamiento circular, si la presciencia de nuestra santificación fuera la causa de la elección.

 

¿Y qué acerca de un corazón abierto? Pablo niega esto específicamente en Romanos 9:16:

 

Así que no depende del que quiere, o del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

 

¿Podría algo de bondad o de justicia humana ser la cualidad que Dios hubiera previsto? Pablo lo analiza largamente en Romanos 3 y aniquila esta noción.

 

No hay justo, ni aun uno No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Rom. 3:11

 

Dios designa y prevé a las personas, no alguna buena cualidad en ellas.

 

La verdadera razón por la que muchos aceptan la presciencia como explicación de la elección es realmente la razón más fuerte para rechazarla. Esto se llama prueba paradójica, pues intenta rechazar el otro punto de vista, pero lo que hace es refutarse a sí misma. La presciencia no lleva a la persona a preguntar: «¿Por qué, pues, inculpa? Porque ¿quién ha resistido a su voluntad?» Verso 19.

 

Si Pablo hubiera sentido que la presciencia fuese un factor, entonces por qué no lo dijo, en vez de concluir que no es asunto de ningún humano el hacer dichas preguntas? Dice Pablo,

 

¿Quién eres tú para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: Por qué me hiciste así? Rom. 9:19

 

Para descubrir cuál de estos dos puntos de vista, la presciencia o la elección, es el correcto, deberemos tan solo preguntarnos cuál de estos dos parece ser el más injusto y llegaremos a lo correcto.

La presciencia arminiana trastoca el significado de la elección

Elección significa ser los escogidos de Dios, no autoescogidos. Muchos versículos lo confirman, tales como:

 

Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvo: mas por causa de los escogidos que él escogió, acortó aquellos días. Marcos 13:20

 

…conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección. 1 Tesalonicenses 1:4

 

…como escogidos de Dios, santos y amados… Tito 1:1 conforme a la fe de los escogidos de Dios… Colosenses 3:12

 

El punto de vista de la presciencia torna insignificantes los ejemplos bíblicos acerca de la elección que han dado los apóstoles para probar la soberanía de Dios al escoger a los suyos.

Ejemplos de la elección soberana en el Nuevo Testamento

Los siete mil que no se arrodillaron ante Baal

Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Aún así en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Romanos 11:4-5

 

Nótese que no es que Dios meramente halló a los siete mil. Él se los reservó. Fue él quien estuvo a cargo de su selección, no ellos mismos. Pablo usa este incidente como un ejemplo de la elección por gracia. Si ésta no fuera la intención del pasaje, ¿cuál sería el propósito de esta ilustración?

Jacob y Esaú

(pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección prevaleciese, no por las obras, sino por el que llama.)  Romanos 9:11

 

La noción de una autoelección es un absurdo.

La presciencia y el libre albedrío

La voluntad del hombre está atada al pecado y no puede someterse a Dios sin la obra de la gracia.

 

No hay quien entienda; no hay quien busque a Dios. Romanos 3:11

 

Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Romanos 8:7

 

Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Romanos 9:16

 

Véase también: ¿Qué es el libre albedrío?

Venir a Cristo es un don del Padre

Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí… Juan 6:37

 

Ninguno puede venir a mí si el Padre que me envió no lo trajere. Juan 6:44

 

Yo ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyos son. Juan 17:9

La fe es un don de Dios

La fe es un don que viene de Dios, no algo que se genera en la propia voluntad del creyente.

 

…conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Romanos 12:3

 

Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él. Filipenses 1:29

 

puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe… Hebreos 12:2

 

El arrepentimiento es un don, no es algo que el hombre sea capaz de hacer por sí mismo, sin obra de la gracia.

 

¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida! Hechos 11:18

 

…por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad… 2 Timoteo 2:25

La presciencia y la predestinación

Lo hace como si fuera pasivo, en vez de verbo activo que sí lo es.

 

Predestinación es en griego proorizo. El prefijo pro significa “antes” y orizo significa “poner límites”. Por tanto, significa “fijar los límites con anterioridad”. Dios ha colocado las limitaciones de las circunstancias que rodean nuestras vidas para asegurar el cumplimiento de nuestra predeterminación como los elegidos.

 

Si Dios hubiera sabido que lo íbamos a aceptar, ¿por qué habría fijado límites de antemano? Esto prueba que la elección fue de él, no nuestra.

 

Predeterminar se refiere a nuestro llamado como sus elegidos, donde predestinar se refiere al resultado final de su decreto de elección.

 

¿Acaso los siguientes versículos suenan pasivos?

 

…habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos, por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad. Efesios 1:5

 

Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Romanos 8:29

 

Romanos 8:29 amerita un comentario especial. La frase antes conoció conlleva el significado de predeterminó por su contexto. En el versículo 28 Pablo acababa de explicar que todas las cosas ayudan a bien a aquellos que aman a Dios, a los que conforme a su propósito son llamados.

 

Pero ¿cuál es la base para creerlo? Dios ha hecho su llamado y preparación antes de la fundación del mundo, para asegurar nuestra salvación. Eso es por lo que podemos creer que todo nos ayuda a bien.

 

El Léxico de Louw y Nida traduce este versículo así: “sobre aquellos que fueron escogidos de antemano, también se decidió que fueran como su hijo”. Romanos 8:29.

La presciencia y la voluntad humana

Los ejemplos bíblicos, al contrario, son:

Nabucodonosor

Como resultado del orgullo del rey de Babilonia, Dios le quitó la cordura por siete años, la razón, el libre albedrío y todo. ¿Pidió acaso Dios permiso para hacer todo esto? Nabucodonosor aprendió que…

 

Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? Daniel 4:28-35

El Anticristo y las diez naciones

…porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. Apocalipsis 17:17

Los egipcios

Y he aquí, yo endureceré el corazón de los egipcios para que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en su caballería. Éxodo 14:17

Los reyes de la tierra

 Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová; a todo lo que quiere lo inclina. Proverbios 21:1.

La presciencia pone la elección en manos del hombre

Eso, las Escrituras niegan categóricamente.

 

Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Romanos 9:16

 

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros.  Juan 15:16

La presciencia implica que el control de Dios es meramente pasivo

Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; Isaías 46:10

 

por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Filipenses 3:21

…y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Hebreos 1: 3

La presciencia supone que la fe precede a la elección

Nosotros creemos porque somos sus ovejas

Pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas. Juan 10:26

El orden de la vida eterna viene antes que la fe, no viceversa.

y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. Hechos 13:48

La promesa de salvación está disponible solo para cuantos el Señor llame

Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Hechos 2:39

Jesús revela el Padre a quienes se lo quiere revelar

y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. Mateo 11:27

Ver también Juan 15:21, 6:37, 44, 45, 65; 17:6, 9 ,11, 20.

Conclusión: presciencia y elección soberana

El término presciencia apoya la doctrina de la elección soberana en lugar de refutarla. Cuando se la emplea en cuanto a la actividad divina, especialmente en conexión con la elección, se refiere al llamado hecho a la persona más que al resultado de una atracción divina hacia alguna cualidad positiva en dicha persona. La Biblia enseña la elección por la soberana gracia de Dios, sin considerar ninguna cualidad positiva prevista en el hombre.

Sobre Romanos 8:29

En el contexto, antes conoció se refiere a los elegidos de Dios, aquellos de quienes Dios conoce que van a ser salvos. Esto se confirma por el mismo uso de Romanos 11:2, cuando se refiere a su pueblo escogido, Israel. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció.

 

Nótese que Romanos 8:28 habla de un propósito especial para aquellos a los que ha llamado a salvación. Dicho propósito es conformarlos a la imagen de Cristo. Lo cual significa madurez espiritual, o como Pablo la denomina en otros textos, es la santificación.

 

El término predestinación del verso 29, por lo tanto, se refiere más al arreglo de circunstancias necesarias para que ellos lleguen a una madurez, más que a la salvación en sí. Pablo está dando respuesta a la pregunta implícita de por qué Dios permite circunstancias negativas en nuestra vida. Deja en claro que estas cosas no suceden al azar, sino que nos llegan a una meta divinamente señalada, ser conformes a la imagen de Cristo.

 

La madurez espiritual se garantiza porque se basa en el llamado soberano de Dios, no en nuestras propias capacidades. Los eventos de nuestra vida son igualmente predestinados como lo somos nosotros mismos.

 

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Artículos relacionados:

¿Qué es el libre albedrío?

¿Qué es la depravación total?

 

Este tema se desarrolla con mayor amplitud en Sí, Jesús: Una introducción
a las doctrinas de la gracia
, disponible en Word, PDF, Kindle y audiolibro.

 

¿Qué es el libre albedrío? ¿Es la voluntad humana realmente libre, y si lo es, de qué es libre? La Biblia ofrece una perspectiva que distingue entre la libertad natural del hombre y su capacidad moral para someterse a Dios.

 

La perspectiva bíblica: Parte uno

¿Qué es el libre albedrío según las escrituras?

 

El libre albedrío ha sido un tema de controversia por siglos. Al respecto se han escrito muchos volúmenes y hasta hoy continúan los debates acalorados en los círculos teológicos.

 

Mucho calor se disipa cuando se trata de definir claramente los términos. ¿Qué es la voluntad? ¿A qué nos referimos por libre? ¿Existe una conexión entre el libre albedrío y la responsabilidad? ¿Libre de qué? ¿Libre para qué? ¿Nos gobierna la voluntad o somos gobernados por alguna otra facultad?

¿Qué es una voluntad? ¿Qué significa “libre”?

Existe poca controversia con respecto a la definición de voluntad. Sin embargo, todos estamos de acuerdo en que el albedrío es la facultad por la cual hacemos elecciones. Los desacuerdos surgen cuando se trata el significado de libre.

 

Los teólogos distinguen entre libertad natural y libertad moral. La libertad natural se refiere a las decisiones ordinarias que involucran nuestro bienestar material y nuestras relaciones humanas. Lo que comemos en el desayuno, si continuamos leyendo esta página, con quién nos casaremos o lo que veremos en la televisión esta noche, todo cae en la categoría de libertad natural.

Libertad natural vs libertad moral

El término libertad natural incluye ciertas actividades religiosas. Los que no son salvos pueden memorizar textos de la Biblia, aprender himnos o hacerse miembros de una congregación. Los pecadores tienen conciencias y diariamente hacen elecciones morales positivas. Ellos pueden escoger entre decir la verdad o mentir.

 

Ninguna rama de la teología niega la libertad natural de la voluntad o albedrío. La controversia surge cuando nos referimos a la libertad moral. Las siguientes preguntas enfatizan el asunto:

 

¿Es el hombre caído, sin la gracia soberana, capaz de someterse a Dios, confiar en Cristo y desear la santidad como su valor supremo? ¿Puede el libre albedrío del hombre caído generar la fe y el arrepentimiento?

La naturaleza del hombre y la imagen de Dios

¿Qué signifia ser humano?

En Génesis 1:27 leemos: Y creó Dios al hombre a su imagen. La Biblia define a un ser humano como una criatura hecha a la imagen de Dios. Al revés, podemos decir que la imagen de Dios es un ser humano.

 

Suponga que dos ángeles estuvieran hablando y uno de ellos preguntara cómo es Dios. El otro podría contestar: Allí hay un ejemplo. Se llama ser humano. El término imagen de Dios define nuestra esencia como seres.

 

Como imágenes de Dios, somos responsables de reflejar lo que él es, y esto es la razón de la existencia humana. Por tanto, nuestra responsabilidad de reflejar a Dios nunca puede cambiar, no importa lo que suceda.

 

Dios no tiene cuerpo. Él es infinito. Por tanto, la imagen de Dios debe reflejar la naturaleza interna de Dios. ¿Es Dios absolutamente santo? Sí. ¿Tiene Dios libre albedrío? ¡Por supuesto! Él es el ser más libre del universo. ¿Puede Dios mentir? No. (Vea Tito 1:2) ¿Por qué no? Porque nada en su santo carácter encuentra atractiva a la mentira. Él no puede desear mentir.

 

Libre albedrío moral significa “pureza absoluta” y libertad del pecado debido a una naturaleza santa.

 

Según esto, vemos qué gran traición es que un ser humano sea otra cosa que enteramente santo. El pecado es una negación de nuestra definición como imagen de Dios y, por lo tanto, un supremo insulto a nuestro creador.

 

La idea de libre albedrío moral como una facultad suspendida entre lo bueno y lo malo es una ficción. La neutralidad moral no existe.

La condición moral de la voluntad

¿Es la voluntad realmente neutral?

Romanos 6:17,18 nos sugiere esto:

 

Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; 18 y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.

El punto principal

El albedrío o voluntad refleja la naturaleza verdadera de la persona. En este sentido, la voluntad no es la facultad que gobierna en el hombre. No es libre en el sentido de autonomía.

 

Esto explica por qué Dios dice la verdad, el diablo hace el mal y los pecadores aman el pecado. Cada uno actúa de acuerdo con su propia naturaleza. Cada uno escoge libremente según su deseo, sin compulsión, dependiendo de su verdadera naturaleza.

 

Segundo, la voluntad del hombre no es moralmente neutral. Si así fuera, también su carácter sería moralmente neutral. Nada en la Escritura, razón o experiencia humana apoya esta suposición.

 

¿Qué es la voluntad o libre albedrío?

¿Le gustaría ver su libre albedrío? Párese enfrente de un espejo de cuerpo entero. Lo que se refleja es su libre albedrío. Es usted mismo. Su voluntad es la totalidad de todo lo que usted es. Su voluntad es como el espejo. Refleja lo que usted es como persona.

 

Esto explica por qué la Biblia nos habla mucho acerca del corazón y tan poco acerca de la voluntad. El enfoque bíblico está en la totalidad de la naturaleza y carácter de uno, no en una sola característica como voluntad.

 

¿Cuáles son las implicaciones para la humanidad caída?

La pérdida de la libertad

Cuando una persona se aleja de Dios, se aleja también de su libertad y su esclavitud se incrementa. Según la definición de esclavitud, él se vuelve incapaz de regresar a Dios; su voluntad aún existe y funciona, pero resbala hacia una mayor esclavitud.

 

La responsabilidad del hombre permanece intacta

¿Puede Dios hacer responsable al hombre por no volver a él, aunque él no pueda hacerlo? ¿Debería Dios ordenar al hombre que haga lo correcto aun cuando él no pueda desear hacerlo?

 

El hombre es aún la imagen de Dios, aun cuando la imagen esté estropeada. La responsabilidad del hombre se basa en el propósito para el cual fue creado, no en su capacidad moral actual.

 

Adicionalmente, el hombre caído retiene algún conocimiento de Dios a través de la creación y de la conciencia. Todos tienen algún grado de iluminación, aunque ellos prefieren reprimirla.

 

La responsabilidad del hombre permanece intacta

La Biblia nunca sugiere que nuestra responsabilidad se basa en el libre albedrío. Nunca ningún filósofo o teólogo ha sido capaz de mostrar una conexión necesaria entre la responsabilidad y el libre albedrío. Uno podría también decir que un deudor no es responsable de su deuda si él no puede pagarla.

La voluntad está esclavizada por la naturaleza carnal

La enseñanza bíblica nos indica el estado moral de la mente carnal. La mente está dominada por la razón carnal, no puede someterse a la ley de Dios, sigue los pensamientos de este mundo, es corrupta y enemiga de Dios, y está bajo el dominio de Satanás.

 

Los humanistas religiosos que declaran la libertad moral de la voluntad deben hacer una de dos cosas: mostrar a partir de la Biblia que la voluntad no es una función de la mente, o mostrar cómo la voluntad fue la única facultad humana que escapó de la caída.

 

Los pecadores son incapaces de generar fe o arrepentimiento sin la intervención divina

Esta incapacidad moral del hombre caído se explica con más detalle en nuestro artículo sobre la depravación total.

 

Esto es una consecuencia de la esclavitud a la naturaleza carnal. En otro capítulo estudiaremos cómo Dios cambia la dirección de la voluntad de un pecador sin forzarlo.

 

Entonces, ¿en qué sentido es libre el albedrío?

El albedrío del hombre es libre para actuar de acuerdo a sus propios deseos sin compulsiones externas. Como veremos en otro capítulo, Dios no fuerza nuestra voluntad a la conversión, pero

trabaja indirectamente, influyendo en nuestra naturaleza.

Sin embargo, la voluntad nunca está libre de la providencia gobernante de Dios. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos… Hechos 17:28. Ni aun la voluntad caída podría existir sin el poder sustentador de Dios.

 

¿Qué acerca de la soberanía de Dios en todo esto?

Recuerde que en el Capítulo Dos hablamos de cómo Dios trabaja indirectamente. Él tiene una gran caja de herramientas. Una de estas herramientas es el libre albedrío del hombre. Dios usa las decisiones que hace el hombre, aun la caída en pecado, para cumplir su plan en la historia. Esto involucra su gloria absoluta y la demostración de sus atributos, tales como la gracia, el juicio y el amor.

 

El concepto humanista religioso: Parte dos

Hay dos formas de humanismo: secular y religioso. Ambas formas suponen que el libre albedrío del hombre es autónomo. Según el humanismo, la voluntad es la facultad que gobierna en la naturaleza humana, independiente de toda influencia fuera de sí misma.

 

Si las respectivas partes de la naturaleza humana fueran un tren, los humanistas identificarían a la voluntad como la locomotora, es decir, como la fuerza impulsadora de la naturaleza humana que arrastra las otras facultades por su poder autónomo.

 

Humanismo secular vs. humanismo religioso

Ambas formas de humanismo llegan a la suposición de la autonomía a partir de diferentes enfoques.

 

El humanista secular sostiene la autonomía simplemente porque él cree que no hay Dios. Para él, la única búsqueda que vale la pena es la gloria del hombre porque no hay nada más supremo.

 

Estas suposiciones invaden la cultura moderna. En los filmes, el héroe alcanza la victoria por la fuerza de su voluntad. Aun con sus defectos, los tiene bajo control. El poder de la mente para controlar la realidad se difunde en la ciencia ficción. El mensaje es claro: el potencial del hombre es ilimitado. Solo tiene que penetrar en las profundidades de su propio ser y liberar la bondad y el poder que están escondidos allí, y la victoria será suya.

 

Para los propósitos de este estudio, el humanismo secular nos preocupa poco porque es ateísta. Estamos más preocupados por el humanismo religioso debido a su actual influencia insidiosa entre los evangélicos.

 

Más errores teológicos resultan de un concepto errado del libre albedrío que de cualquier otra enseñanza. Errores acerca de Dios resultan frecuentemente de los falsos conceptos acerca del hombre mismo. La gente prefiere cambiar a Dios que a sí misma.

 

El mito de la voluntad autónoma

Para el humanista religioso, la voluntad es como un terreno especial, el cual Dios no pisa. Se supone que es una contradicción decir que la voluntad es libre, a menos que esté exenta del control divino. Una enseñanza común es: Dios no infringe nuestro libre albedrío.

 

El humanismo secular considera la voluntad humana como moralmente neutral. Según ellos, los recién nacidos tienen su mente como una pizarra en blanco. Por tanto, el medio ambiente y la influencia de los padres explican el comportamiento humano, no las tendencias innatas.

 

Debido a la doctrina de la caída de Adán, los humanistas religiosos tienen dificultad en sostener el punto de vista que considera la voluntad del hombre como moralmente neutral. Sin embargo, ellos se aproximan a este concepto diciendo que el hombre nace con una predisposición hacia el pecado, pero que no está dominado por este. De esta forma, ellos acomodan la enseñanza bíblica sobre el pecado con la suposición básica de autonomía.

 

La Biblia refuta esta noción con muchos textos como Romanos 3:12.

 

No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Esta es la razón por la que el legalismo entre los cristianos es tan despreciable. Tal como una flor cuya belleza nos impacta, el legalismo puede impresionarnos al principio. Pero luego nos damos cuenta de que las raíces están alimentándose del estiércol de las suposiciones humanistas.

 

La fuente de las suposiciones

La suposición de autonomía es instintiva para la naturaleza humana carnal. La caída de Adán programó a la naturaleza humana para presuponer su propia autonomía. Después de todo, conseguir la autonomía fue la idea central que estuvo detrás de la rebeldía de Adán. La caída no solamente produjo el pecado, sino un conjunto de engaños con respecto a la rectitud del hombre y su poder para producirla.

 

Esta es la razón por la que todas las religiones, excepto la cristiandad bíblica, son sistemas que enseñan salvación por méritos propios.

 

La influencia del humanismo religioso en los círculos evangélicos

No debe sorprendernos el hecho de que, entre la influencia de la cultura moderna y las tendencias de la naturaleza humana, el humanismo religioso haya invadido grandes sectores de la cristiandad. Como resultado, ha crecido una teología completa que lo defiende.

 

Algunos argumentos suenan razonables hasta que los examinamos más de cerca. Hoy en día es importante que los obreros cristianos estén enterados de estos argumentos y que sepan cómo refutarlos de tal forma que los creyentes tengan una fe sana.

 

Seis errores sobre el libre albedrío

Error uno

Suponer que los mandatos y las exhortaciones de la Biblia indican que tenemos la capacidad de obedecerlos.

 

Este error da por sentado que la responsabilidad prueba la capacidad. Se suele escuchar: Dios nunca le ordenaría a una persona hacer lo que no puede, o Dios nunca le diría a una persona que se arrepienta y crea si no puede hacerlo.

 

Igual sería decir que un deudor no es responsable de su deuda a menos que pueda pagarla. Como indicamos en el capítulo anterior, la responsabilidad del hombre está fundamentada en su estatus como imagen de Dios, y no en sus capacidades morales actuales. Dios nunca bajará sus estándares de santidad solo porque su imagen cayó en pecado.

 

La incapacidad del hombre siempre viene de su propia corrupción, y no de una orden sin razón de su Creador.

 

¿Por qué Dios le dio la ley a Moisés? ¿Realmente esperaba Dios que los judíos la cumplieran? ¿Supuso él que ellos podrían cumplirla?

 

En Romanos Tres encontramos dos razones por las que Dios dio los mandamientos al hombre y ninguna tiene que ver con probar el libre albedrío moral. Estas son:

  • Vindicar la justicia de Dios.
  • Exponer la iniquidad del hombre.

Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da castigo? (Hablo como hombre). 6 En ninguna manera; de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al mundo?…20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Romanos 3:5, 6, 20

 

Aún más dura es la declaración de Pablo en Romanos 8:7 cuando nos dice que la mente carnal es incapaz de someterse a la ley de Dios. Si la voluntad es parte de la mente, entonces estamos forzados a concluir que el hombre caído, sin gracia, no es capaz de escoger someterse a Dios. Esta incapacidad muestra por qué la gracia de Dios es indispensable para la salvación.

 

Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Romanos 8:7

 

Para resumir, Pablo está diciendo que el Antiguo Testamento en su totalidad fue dado para probar que el hombre no era capaz de obedecer a Dios. Por tanto, no tiene sentido citar el Antiguo Testamento para probar el libre albedrío.

 

Error dos

Suponer que los mandatos de arrepentirnos y creer no tienen sentido al menos que el hombre pudiera obedecerlos.

 

Estos mandatos son parte de la ley tanto como otros. El hombre caído es igualmente incapaz de obedecerlos sin la gracia de Dios.

 

Error tres

Suponer que la predeterminación de la voluntad contradice la libertad.

 

Esta objeción supone que la voluntad es moralmente neutral, ni buena ni mala. Si fuera así, tendríamos que decir que la voluntad de Dios no es libre, al igual que las voluntades de Cristo, de los ángeles y de los creyentes que están en el cielo, puesto que ellos están predeterminados para el bien solamente.

 

Asimismo, tendríamos que decir que los demonios no son responsables de sus acciones porque sus voluntades están totalmente determinadas para el mal.

 

Error cuatro

Confundir la libertad natural con la libertad moral.

 

Escoger nuestro desayuno o qué carro comprar cae dentro del dominio de la libertad natural.

 

La conversión a Cristo, aunque es una experiencia espiritual única sin precedentes en el mundo natural, difícilmente la podemos igualar a un menú. Escoger un carro no involucra rendir el ego a una autoridad suprema. Comparar el milagro de la conversión con la libertad natural no es apropiado.

 

Error cinco

Suponer que Dios no viola el libre albedrío del hombre.

 

Eso es correcto. Él no lo hace. Si Dios fuera a posesionarse de la voluntad de una persona y a doblegarla por la fuerza física directa, sería una violación. No es una violación de la voluntad cambiar la naturaleza interior de la persona para generar nuevas percepciones y deseos.

 

Error seis

Suponer que el libre albedrío es esencial para la imagen de Dios.

 

Algunos maestros afirman que el estatus del hombre como imagen de Dios debe incluir el libre albedrío moral. Si Dios es libre, entonces el hombre debe ser libre también.

 

Esta afirmación confunde libre con autónomo o sin causa. Dios es el único ser autónomo y sin causa en el universo. Es una contradicción decir que el hombre es una creación de Dios y luego afirmar que la voluntad del hombre es sin causa o autónoma.

 

La Biblia muestra que el hombre es todavía la imagen de Dios a pesar de la caída. Además, en cualquier parte de la Biblia se muestra que la naturaleza total del hombre está sujeta al pecado.

 

Aparentemente, los escritores bíblicos no vieron una conexión necesaria entre el libre albedrío y la imagen de Dios.

 

Presuposiciones sobre el libre albedrío

BIBLIA HUMANISMO
Libertad significa santidad (Romanos 6). Libertad significa neutralidad.
Los mandamientos divinos comprueban la santidad de Dios y la incapacidad del hombre. (Romanos 3:4, 28 Los mandamientos divinos sirven para comprobar el libre albedrío.
Desde la caída de Adán, Dios manda al hombre hacer cosas que no puede cumplir. (Romanos 8:7) Dios nunca manda al hombre hacer lo que no puede hacer.
La responsabilidad moral se basa en la autoridad de Dios y la imagen de Dios en el hombre. (1 Pedro 1:16; Génesis 1:27) La responsabilidad moral se basa en una capacidad del hombre para cumplir.
Dios facilita la voluntad por su gracia. Romanos 8:28) Dios nunca interfiere con la voluntad humana.

 

Resumen

La suposición básica del hombre caído, sobre sí mismo, es que es autónomo. Esta suposición da como resultado dos formas de humanismo, el secular y el religioso. Mientras el secular presenta un desafío que es de dominio público, el religioso es aún más insidioso. Los efectos devastadores de este modo de pensar llevan al legalismo, liberalismo y otros errores teológicos. Los cristianos necesitamos conocer los argumentos de los humanistas religiosos y cómo refutarlos.

 

La voluntad nunca es autónoma de Dios ni de la persona misma. Cuando el hombre cayó en pecado, perdió la capacidad para querer o hacer algo para convertirse a sí mismo o someterse a la autoridad de Dios. No obstante, el hombre no perdió su responsabilidad ante Dios.

 

Por este ensayo aprendimos…

  1. La voluntad o albedrío es la facultad mental que tiene el hombre, según la cual él escoge de acuerdo a su propia naturaleza.
  2. La libertad moral de la voluntad y la santidad están inseparablemente unidas, como en Dios.
  3. La voluntad no es el factor gobernante en el hombre. Su naturaleza lo es.
  4. El hombre es esencialmente la imagen de Dios, caído o no. Como tal, su responsabilidad para obedecer a Dios se mantiene, incluso si su voluntad está todavía cautiva al pecado.
  5. Dios es perfectamente justo cuando ordena al pecador hacer lo que no puede.
  6. La Escritura y la razón requieren que nosotros rechacemos cualquier definición de libre albedrío que involucre la noción de autonomía.
  7. El hombre caído invariablemente supone que es autónomo. Esto significa que él piensa que su voluntad es libre de Dios y libre de cualquier causa más allá de él mismo, como si él fuera un dios.
  8. Todas las formas de humanismo, religioso o secular, provienen del error de la autonomía.
  9. Los mandatos y las exhortaciones de la Biblia no prueban el libre albedrío moral.
  10. La predeterminación de la voluntad no contradice la idea de libertad.
  11. La libertad natural de la voluntad no prueba la libertad moral.
  12. La influencia de Dios en la naturaleza del hombre para cambiar la dirección de su voluntad no es una violación del libre albedrío.

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Sí, Jesús

libre albedró
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Puesto que la gracia trae salvación, es crucial comprender
lo que la gracia significa.

 

Si preguntamos a algunos cristianos lo que piensan sobre la gracia, probablemente muchos estarían de acuerdo con la siguiente definición: La gracia es la bondadosa disposición de Dios para perdonar a los pecadores arrepentidos.

 

Desafortunadamente, esta definición es solamente una verdad a medias y describe mejor lo que es la misericordia. Algunas veces la Escritura usa la gracia como un sinónimo de misericordia. Sin embargo, sería una grave reducción limitarla a esto solamente[i]. Así como los cimientos mal hechos pueden ocasionar que se derrumbe un edificio, las doctrinas defectuosas pueden traer consecuencias devastadoras en las doctrinas vitales.

 

Gracia significa “favor divino no merecido”. El término griego en el original es caris, que se deriva del verbo charizomai. Esta palabra significa “mostrar favor para” y asume la bondad del dador y la indignidad del receptor[ii]. Cuando charis se usa para indicar la actividad de Dios, significa “favor no merecido”[iii].

 

La gracia y la misericordia tienen dos distinciones importantes. Primero, la misericordia es universal en tanto que la gracia es particular. La misericordia se basa en el mandato universal de Dios de arrepentirnos.

¿Qué es la gracia?

Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan … Hechos 17:30

 

Inherente a este mandato se asume que el pecador arrepentido será perdonado. Existe una oferta divina de misericordia para toda la humanidad. Por esta razón, Dios nunca puede ser acusado de injusto meramente porque algunos reciben una gracia especial. Dios nunca rechaza a un pecador arrepentido.

 

Además, la gracia nunca ha sido ofrecida a todo el mundo ni siquiera a los elegidos. La gracia no es una oferta. Es una dádiva no merecida y particular en el sentido de que Dios otorga un favor solo a algunos, no a todos. Vemos esto más claramente en la relación entre gracia y elección.

 

… ha quedado un remanente escogido por gracia. Romanos 11:5

 

Por tanto, vemos que las distinciones claves entre misericordia y gracia son las siguientes: La misericordia es universal y es ofrecida a todos. La gracia es particular, otorgada a algunos.

Los aspectos importantes de la gracia

La gracia es eterna

la graciaQuien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos. 2 Timoteo 1:9

 

La eternidad no es tiempo lineal que se extiende indefinidamente, sino una dimensión sin tiempo donde Dios reside[iv]. La gracia se originó allí, más allá del control humano. Nada en nuestra dimensión continua de tiempo y espacio fue causa de su gracia y nada podría cambiar la mente de Dios ahora.

La gracia es no merecida

Note de nuevo que 2 Timoteo 1:9 excluye las obras de la gracia y propósito de Dios. No solamente la gracia no está asociada con los méritos, sino que es diametralmente opuesta a ellos, tal como Pablo lo aclara en Romanos 11:6.

 

Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia …

La gracia no depende de la obediencia a la ley

…pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. Romanos 6:14

Una forma segura para demoler la gracia es mezclarla con algún mérito cualquiera que fuere.

La gracia es una cualidad divina

La gracia es una característica de cada uno de los miembros de la Trinidad.

 

Del Padre: … Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Romanos 1:7

 

Del Hijo: Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. Gálatas 6:18

 

Del Espíritu Santo: Y derramaré sobre la casa de David…..Espíritu de gracia…. Zacarías 12:1 … e hiciere afrenta al Espíritu de gracia. Hebreos 10:29

La gracia es soberana

Para expresar que la gracia es soberana, Pablo la asocia con su beneplácito, el cual se había propuesto en Sí mismo. Parece que Dios no consultó con nadie al elegir los receptores de su gracia, ni esperó por el permiso de nadie. Vea Efesios 1:7-9.

La gracia es la única base de nuestra aceptación

Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado. Efesios 1:6

 

Por consiguiente, cualquier enseñanza que ofrezca fórmulas o técnicas para obtener la aceptación de Dios, que no sea la gracia sola, es falsa. El perdón de pecados, la redención por medio de la sangre de Cristo, la sabiduría y el entendimiento y todas las bendiciones espirituales son dados por sola gracia. Vea Efesios 1:1-5.

La gracia es santa

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente. Tito 2:11-12.

Incluso durante el primer siglo existieron movimientos que asociaban la gracia con el libertinaje. Los apóstoles nos advirtieron sobre estos en versículos como Judas 4:

Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios …

Cualquier insinuación de que la gracia da a los cristianos libertad para actuar en forma carnal es herejía. Los que enseñan tales cosas prueban que no tienen gracia.

La gracia es para pocos, no para todos

Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia Romanos 11:5

Un remanente, por definición, se refiere a unos pocos entre un grupo grande. La única razón para que exista un remanente a salvo es la gracia de Dios.

La gracia es un misterio

La gracia no se fundamenta en méritos humanos. La pregunta de por qué algunos la reciben y otros no, permanece en el misterio. De nuevo esto parece injusto hasta que nos damos cuenta de que Dios no debe nada a nadie. Irónicamente, los intentos de resolver el misterio de la gracia terminan en herejía.

Predicar el evangelio significa predicar la gracia

…y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Hechos 20:24

El ministerio del evangelio no tiene otro mensaje que la gracia de Dios en Cristo. Si esto no es lo que estamos predicando, entonces no estamos predicando el evangelio.

¿Es la salvación una obra de cooperación entre Dios y el hombre?

Los teólogos discuten este punto con dos palabras: sinergismo y monergismo.

 

El sinergismo viene de dos palabras griegas: syn, “juntos”  y  ergos, “obra”. Significa que la salvación es una obra de cooperación entre Dios y el hombre. Según este modo de pensar, el hombre contribuye en algo para su salvación. Sin embargo, su contribución no es suficiente y necesita ser suplementada por Dios.

 

Si el sinergismo es correcto, entonces Dios es un asistente del hombre en sus esfuerzos para salvarse a sí mismo. Dios es el agente pasivo que espera que el hombre pida ayuda. Dios responde a la iniciativa del hombre.

 

El monergismo viene de dos palabras griegas: mono,  “solo” y ergos,  “obra”. Significa que la salvación es obra de Dios solo. El hombre no es capaz de contribuir. Por tanto, Dios es el agente activo y el hombre responde a la iniciativa de Dios[v].

 

¿Qué es lo correcto, el sinergismo o el monergismo? La respuesta depende de si la fe salvadora es en sí misma una obra de la gracia de Dios.

 

Unos pocos textos clave resuelven el asunto:

 

Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. 1 Timoteo 1:14

Aquí, la gracia trae las virtudes de la fe y el amor.

…a los que por la gracia habían creído. Hechos 18:27

La gracia fue claramente la causa de la fe de los que creyeron.

 

Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él. Filipenses 1:29

 

El término concedido aquí es charizomai en griego, que significa “dar libremente por gracia”. Significa más que mero permiso para creer. Creer fue algo que Dios obró en aquellos creyentes.

 

Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre. Juan 6:65

 

Si venir a Cristo significa creer en él, entonces la fe viene de Dios Padre como un obsequio.

 

Textos similares son: Hechos 13:48; Hebreos 2:2; Juan 6:44; Tito 1:1

 

Una vez que una persona es salva, ¿cómo obra la gracia y la fe?

 

Un pecador está muerto en sus pecados, incapaz de generar por su libre albedrío la fe salvadora hasta que Dios obre poderosamente en él por medio del Espíritu por el evangelio.

 

Sin embargo, una vez que el pecador es salvo, la fe recibe activamente la gracia para el vivir cristiano. La fe está ya allí para que el creyente la use para recibir aún más gracia.

 

La gracia, en este punto, muestra su naturaleza multifacética. …la multiforme gracia de Dios. (1Pedro 4:10 ) Una vez que un pecador es salvo por gracia, él comienza a aprender a vivir por gracia. El mayor error que un cristiano puede cometer es suponer que la gracia ya no es necesaria.

La gracia nos pone a trabajar

Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. 1 Corintios 15:10

 

La gracia es activa, no pasiva. Aunque no podemos obtener la gracia por nuestras obras, no obstante, la gracia resulta en obras. Cuando Lucas dijo sobre los apóstoles: abundante gracia era sobre todos ellos, quiso decir que ellos eran productivos por el poder de Dios.

La gracia, por la fe, nos hace estar firmes

Por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Romanos 5:2

La gracia nos permite acercarnos a Dios con firmeza

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:16

La gracia vence al pecado

Nada más lo hace.

 

Para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro. Romanos 5:21

 

A veces cristianos intentan vencer el pecado por medio de toda clase de cosas…el legalismo, las buenas obras, incluyendo el maltrato físico del cuerpo. Sin embargo, la gracia hace la obra porque nada más puede hacerlo.

 

Tales cosas … no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne. Colosenses 2:23

Los medios de gracia

Aunque la gracia es soberana en la vida del creyente, Dios nos da medios para nuestra santificación. Estos medios son la Palabra, la oración y los ministerios de la Iglesia. Conforme vamos aplicando estos medios, Dios continúa suministrándonos su gracia para que podamos caminar con él. Dios no es dependiente de estos medios ni nosotros deberíamos asumir que hemos merecido la gracia porque los hemos aplicado. Nosotros dependemos solamente de la gracia de Dios pero reconocemos nuestra responsabilidad de aplicar los medios para el fin para el cual él los ha provisto.

 

Este tema se desarrolla con más detalle en ¿Qué es la santificación?

 

Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Filipenses 2:13

Resumen: ¿Qué es la gracia?

La gracia salvadora es un favor no merecido de Dios. Es soberana y depende exclusivamente de la voluntad divina. La gracia es lo opuesto al mérito. Aunque Dios ofrece misericordia a toda la humanidad, bajo la condición de arrepentimiento, su gracia es concedida a un grupo elegido. La gracia es la sola causa de la salvación; por tanto, esta no se basa en ninguna contribución humana.

 

La gracia en la vida del creyente es multiforme. La gracia hace posible que caminemos con Dios y nos da poder para hacer su obra. Dios solo es la causa de la gracia, aun cuando él requiere que los cristianos apliquen fielmente los medios que él ha puesto a su disposición para crecer.

En este ensayo hemos aprendido lo siguiente:

  • La gracia es un favor divino no merecido. Es una cualidad divina eterna, santa y poderosa.
  • La gracia y la misericordia son similares, pero no idénticas. La misericordia es ofrecida a todos, pero la gracia es otorgada a algunos.
  • La fe salvadora es una obra de gracia.
  • Los creyentes dependen de Dios solo, por su gracia sustentadora, mientras aplican los medios. Los medios son la Palabra, la oración y los ministerios de la iglesia.

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Screenshot[i]. Ejemplos de gracia usada en esta forma se listan abajo. Sin embargo, podría argüirse que estos textos significan que la misericordia es un componente de la gracia en lugar de un sinónimo. Efesios 1: 7; Efesios  2:4-5; I Ti 7: 12 – 7 4; He 4:7 6

[ii]. Es interesante que la Enciclopedia Británica define este término con la misma precisión:

En teología cristiana, el regalo no merecido, espontáneo del divino favor en la salvación de los pecadores, y la influencia divina operando en el hombre para su regeneración y santificación.

El término inglés es la traducción usual del griego “charis,” que ocurre en el Nuevo Testamento alrededor de 150 veces (dos tercios de estos en los escritos que se atribuyen a Pablo). Aun cuando la palabra debe algunas veces ser traducida en otras formas, el significado fundamental en el Nuevo Testamento y en el uso teológico subsecuente es el contenido en la carta de Pablo a Tito: Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres (2:11).

Enciclopedia Británica, Computer Edition, 2001 Search Criteria, Grace

[iii]. La gracia se aplica en la vida cristiana en diferentes formas. Por ahora estamos tratando solamente con la gracia salvadora.

[iv]. Is. 57:15 Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad….

[v]. La única rama de la teología cristiana que apoya el monergismo es la reformada. Todos las demás apoyan el sinergismo y difieren solamente en el tipo de contribución que el hombre hace para atraer la gracia de Dios.

¿Puede el ser humano caído escoger a Dios por sí mismo? La doctrina de la depravación total explica cómo el pecado afecta todas las facultades humanas y por qué el pecador necesita la gracia de Dios para creer en el evangelio.

Roger Smalling, D.Min

 

¿Qué es la depravación total?

La depravación total significa que el pecado controla todas las facultades del pecador hasta tal punto que es incapaz de desear o hacer algo para convertirse a Cristo o prepararse para su conversión. Solamente un milagro de Dios, por medio del evangelio, puede capacitar al pecador para escoger a Cristo.

Depravación total frente a depravación absoluta

Esta doctrina es interesante porque toca elementos de la naturaleza humana, tales como el libre albedrío, la mente y las percepciones. Más aún, la depravación total se entrelaza con otras enseñanzas bíblicas, como la caída de Adán y el libre albedrío. En este artículo estudiaremos el soporte escritural de nuestra definición de depravación total.

La depravación total no significa que los pecadores sean tan malvados como sea posible ni que quisieran serlo. El hombre no ha caído al nivel de los demonios. Esto sería una depravación absoluta. Nosotros creemos que la benevolencia de Dios preservó al hombre de caer en esas profundidades absolutas.

La caída de Adán y la naturaleza humana

Por la palabra total queremos indicar que todas las facultades humanas, incluyendo el libre albedrío, están infectadas por el pecado y bajo su dominio. Por depravación entendemos que en un pecador nada es aceptable para Dios. Esto incluye las buenas obras y las virtudes porque proceden de una fuente corrupta; el corazón pecaminoso del hombre.

En años recientes, algunos teólogos han usado la expresión incapacidad total para no dar la impresión de que pensamos que la gente es tan mala como los demonios. Sin embargo, esta terminología también puede ser malinterpretada. Algunos podrían asumir que Dios es la fuente de la incapacidad en lugar de la corrupción del hombre.

Cualquiera de las dos expresiones, depravación total o incapacidad total, es aceptable aunque ambas requieren explicación.

Nosotros recomendamos al estudiante usar la terminología depravación total para equilibrar la influencia del humanismo moderno que defiende la bondad del hombre. Este nombre golpea deliberadamente el orgullo humano y la autojustificación. Además, este término parece más acorde con la enseñanza bíblica sobre la naturaleza pecaminosa del hombre.

La interrogante: ¿Cayó Adán más allá de su capacidad para creer y arrepentirse por iniciativa propia? Las dos ramas teológicas principales, la Reformada y la arminiana, difieren grandemente en este punto. El modo de pensar arminiano sostiene que Dios detuvo la caída antes del punto donde el hombre perdería la capacidad de generar fe, amor y arrepentimiento por voluntad propia. El concepto reformado considera que el hombre cayó bajo ese punto. Examinemos la evidencia bíblica.

Primera evidencia: La caída de la humanidad, Romanos 5

Pablo describe la caída de Adán en Romanos Cinco. La palabra Adán significa “humanidad” en hebreo Pablo menciona cuatro cosas que heredamos de Adán: pecado, muerte, juicio y condenación.

Ninguna facultad humana escapó de estos efectos. ¿Está incluido el libre albedrío del hombre? Sí. No es necesario mencionar la voluntad del hombre para mostrar que esta también fue sujetada a los efectos de la caída. Es suficiente mostrar que la caída afectó al ser humano entero.

El pecado de Adán fue una declaración de independencia de su Creador. En teología, nosotros llamamos a esta actitud autonomía, que significa “gobernarse a sí mismo”, lo que es opuesto a ser gobernado por Dios. La autonomía incluye la idea de no tener otra causa de sus decisiones que uno mismo.

Aparentemente Adán dio por sentado que la autonomía era posible. No es así. ¿Cómo podría algo llegar a ser independiente de un Ser omnisciente y omnipotente? Uno tendría que ser igual a Dios mismo para ser independiente así. Entre las actitudes estúpidas, esta fue la mayor que ha habido y aún lo es.

La caída de Adán no le dio la libertad que él esperaba, sino que lo esclavizó al pecado. No obstante, esta esclavitud no fue el peor efecto de la caída. Lo peor fue el engaño de que él había tenido éxito. Este engaño persiste en los pecadores hasta hoy.

Ser independiente de Dios, llegó a ser el principio que gobierna la naturaleza humana caída. A esta naturaleza, la llamamos naturaleza adámica porque se deriva de Adán. La Biblia usualmente se refiere a ella con los términos la carne o carnal.

La moralidad, la religión y las buenas obras son perfectamente aceptadas por la naturaleza adámica siempre y cuando no amenacen su autonomía. El pecador participa de buena gana en religiones estrictas, en filosofías elevadas o en maravillosas obras de filantropía; siempre y cuando él las pueda controlar y no le requieran una sumisión genuina a la autoridad de Dios.

Segunda evidencia: la muerte espiritual, Efesios 2:1-3

esclavidudPablo aparentemente alude a la divina amenaza que hizo Dios a Adán en Génesis 2:17 …porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Aunque Adán no murió físicamente ese día, él murió espiritualmente en su relación con Dios y en su propia capacidad para obedecerlo. Pablo describe esta esclavitud como:

  • Siguiendo la corriente del mundo.
  • Controlada por Satanás.
  • Una naturaleza que merece la ira.
  • Cumpliendo los deseos de la carne y de la mente.

En griego, dice literalmente: … haciendo la voluntad de la carne. Esto significa que la carnalidad determina la condición de la voluntad. El término mente o el griego noos, incluye las percepciones. Pablo se refiere a las percepciones de la mente como controladas por el pecado de tal forma que la mente percibe la concupiscencia de la carne como preferible. La voluntad sigue lo que le gusta.

Un pecador es tan capaz de escapar de su condición, como un muerto es capaz de resucitarse a sí mismo.

Tercera evidencia: el efecto del pecado sobre la mente

La Escritura describe la mente como esclavizada y controlada por el pecado y Satanás. Esto incluye la voluntad puesto que la voluntad es una función de la mente.

El hombre natural no puede percibir ni entender las cosas de Dios

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 1 Corintios 2:14.

Satanás ha cegado la mente de los incrédulos

… el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos … 2 Corintios 4:4.

El entendimiento está entenebrecido

Teniendo el entendimiento entenebrecido … por la dureza de su corazón Efesios 4:18.

La mente carnal es incapaz de someterse a la ley de Dios

… los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Romanos 8:7

La voluntad del pecador está esclavizada por el diablo

Por tanto, el pecador no puede recuperar su razón sin que Dios le conceda el regalo del arrepentimiento.

Que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él. 2 Timoteo 2:25-26

El pecador percibe las cosas de Dios como locura porque él está ciego a su condición moral. Sus percepciones son distorsionadas. 1 Corintios 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Según estos versículos, la mente del pecador tiene un problema de percepción que la Biblia expresa como entenebrecimiento o ceguera. El diablo controla la voluntad del pecador controlando sus percepciones.

Cuarta evidencia: la naturaleza carnal, Romanos 3:9-20

Pablo se refirió a la condición de los no salvos como bajo pecado, es decir, bajo el poder del pecado. Sin Cristo, no hay:

Persona justa

Aun las buenas obras de los no salvos son como trapos de inmundicia, inaceptables para Dios.

Pecador que entienda su condición moral

Aquí el término griego entender se refiere a “discernir”. Ninguna persona tiene discernimiento espiritual sin Cristo, aunque  pueda comprender los fundamentos del evangelio.

Pecador que busque a Dios

Los pecadores religiosos buscan establecer su propia justicia. Vea Romanos 10:3.

Pecador que haga lo bueno

El Nuevo Testamento define lo bueno como obediencia a Dios. Los pecadores hacen buenas obras, no como señales de sumisión, sino como sustitutas de la misma. Sin embargo, todas las obras de los pecadores, aunque sean buenas en sí mismas, proceden de una fuente corrupta que es la naturaleza pecaminosa. Si un pecador realmente quisiera ser bueno, él haría la primera cosa que Dios le ordena hacer; arrepentirse y creer en Jesús.

Pecador que tema a Dios

Si los pecadores realmente temieran a Dios, buscarían agradarle.

Pecador en paz

Sumergirse a sí mismos en placeres es una paz falsa.

Pablo está hablando de los pecadores antes de que Dios comience a atraerlos a través del evangelio. Cuando Dios atrae a un pecador por medio del evangelio, las percepciones del pecador comienzan a cambiar. Ocasionalmente nos encontramos con un pecador que dice que está buscando a Dios. Esta afirmación podría ser sincera. Dios puede estar atrayéndolo al abrir sus percepciones por medio del evangelio.

Conclusión

A partir de la abundante evidencia bíblica, concluimos que los no salvos son incapaces de depravación total querer salvarse o hacer algo que contribuya a su salvación o que los prepare para la conversión. Sus voluntades escogen equivocadamente porque sus percepciones están cegadas por el pecado y controladas por Satanás. Por tanto, ellos se perciben a sí mismos como buenos, perciben las cosas espirituales como locura y a Dios, como no merecedor de ser buscado. Ellos no ven ninguna razón para temer a Dios y piensan que su carencia de paz se debe a una carencia de placer.

En este ensayo hemos aprendido lo siguiente

  • Sin Dios trabajando por medio del evangelio, los pecadores son incapaces de querer o hacer algo para contribuir a su salvación.
  • Por medio de la caída de Adán la humanidad heredó el pecado, la muerte, el juicio y la condenación.
  • La mente del hombre, que incluye sus percepciones y su voluntad, está cegada por el pecado y el diablo, así que él no puede escoger someterse a Dios.
  • La naturaleza carnal del hombre no tiene ninguna cualidad que podría guiarlo a obedecer a Dios.
  • Ninguna de las obras buenas de un pecador es buena porque todas son generadas de una fuente corrupta que es su naturaleza carnal.
  • Los pecadores hacen buenas obras de todo tipo. Sin la gracia, la única cosa que ellos no harán es arrepentirse y creer en el evangelio.

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Sí, Jesús: Una introducción a las doctrinas de la gracia

doctrinas de la gracia
 

doctrinas de la gracia

Prefacio

¿En alguna ocasión le ha parecido muy peculiar la forma indirecta en la que Dios hace sus cosas a veces? Tomemos, por ejemplo, la definición de la palabra gracia.

 

Considerando que somos salvos por gracia, nos parece que hubiera sido más práctico que Dios la definiera en el inicio mismo de la Biblia. Dios podría haber inspirado a alguno de sus profetas para que escribiera la definición al estilo de un diccionario, comenzando con algo como la gracia se define como…, etc. Esto sería ir al grano, tal como al hombre moderno le agrada.

 

Sin embargo, no es eso lo que aparece al principio de las Escrituras. A su vez, se nos presenta una serie de historias sobre gente imperfecta, quienes, aunque aparentemente no lo merecían, Dios se agradó de ellos y les otorgó su gracia. Aunque esto nos ayuda en algo para comprender la gracia, el asunto sigue ambiguo.

 

Profundizando en el análisis, vamos descubriendo enunciados sobre lo que no es la gracia; no es por obras, no se la merece, no proviene del hombre, etc. Y, aunque nuestra investigación sobre lo que significa la gracia ha avanzado, llegar a una definición concluyente parece tan difícil como agarrar neblina.

 

Luego, notamos que los escritores bíblicos conectan la gracia con ciertas enseñanzas que ellos establecen como importantes. Rápidamente, estas doctrinas llegan a ser las claves que nos van a revelar la definición de la gracia. Pero, al toparnos con la enseñanza bíblica sobre la cruz, es cuando todo el material previo toma sustancia. Nuestra neblina mental se disipa y la razón de por qué Dios define la gracia de maneras indirectas se vuelve evidente.

 

Dios podría habernos dado una definición corta, pero esta forma de proceder tendría poca profundidad. La ruta más larga resulta ser infinitamente más satisfactoria. Una definición breve nos ahorraría tiempo, pero aparentemente la cantidad de tiempo empleado no es lo prioritario para Dios. Para el Creador es más importante un trabajo bien hecho, especialmente cuando este tiene que ver con bendecir a su pueblo.

 

Es tan gloriosa la gracia en las Escrituras, que una definición trivial no será jamás la adecuada. La gracia refleja un elemento esencial del carácter de Dios. Cada miembro de la Trinidad contribuye en su propia manera sobresaliente. Al percibir la cuestión bajo tal perspectiva, resulta asombroso cómo el Señor se las arregló para definir la gracia en su totalidad, puesto que la definición está involucrada con definirse a sí mismo.

 

Con todo, una vez que entendemos la gracia, exclamamos: ¡Oh, cuán simple es! Y un instante después decimos: ¡Pero cuán profundo! Tal paradoja no debería sorprendernos. Después de todo, eso es típico del estilo de Dios, ¿no es verdad? ¿O es que acaso esperábamos algo diferente? Esa es una razón por la que creo que las doctrinas de la gracia son bíblicas. En cada una de ellas se encuentran plasmadas las huellas digitales de Dios mismo.

 

Por lo tanto, el estudio de la gracia resulta ser un viaje con virajes inesperados. Aunque el camino es largo, no es aburrido. Además, su recorrido es verdaderamente emocionante. Uno de estos virajes es que, a medida que vamos definiendo la gracia, también nos definimos a nosotros mismos con más claridad… aunque esto no nos agrade. En este viaje hay panoramas gloriosos. Algunos se regocijan ante la autoridad de una voluntad soberana. Otros saborean la seguridad de un pacto eterno. Otros son cautivados con el poder de la cruz. Personalmente, lo que me encanta del viaje es que la ruta dura para siempre.

 

Disfrute del camino.

 

Contenido

 

El acróstico

 

Prefacio. 2

 

Introducción. 5

 

Capítulo 1: Soberanía absoluta divina. 8

 

Capítulo 2: Incapacidad total humana. 21

 

Capítulo 3: Justificación por la fe. 35

 

Capítulo 4: Elección por gracia. 43

 

Capítulo 5: Sacrificio eficaz de Cristo. 61

 

Capítulo 6: Unidad espiritual y universal de los creyentes. 78

 

Capítulo 7: Seguridad de los elegidos. 85

 

Hilo de oro: La unidad de las doctrinas de gracia en el pacto de gracia. 102

 

Epílogo. 111

 

Sobre el autor. 112

 

Otros libros por Roger y Diana Smalling. 112

 

Liderazgo cristiano: Principios y práctica. Error! Bookmark not defined.

 

Notas finales. 113

 

 

Introducción

La reforma protestante permitió un nuevo descubrimiento de la Biblia y sus doctrinas revolucionarias. Varias de estas doctrinas entraron en conflicto con las enseñanzas de la época, porque todas llevan a la conclusión de que la salvación es por gracia solamente, sin ninguna contribución humana. Por este motivo, los cristianos actualmente las conocemos como las doctrinas de la gracia.

 

La controversia sobre las doctrinas de la gracia no ha terminado. Son tan opuestas al orgullo humano que la razón carnal siempre se rebela ante ellas. La naturaleza pecaminosa humana pretende ser dueña de su propio destino, plenamente capaz de contribuir a su propia salvación.

 

Podemos formar un acróstico con la frase Sí, Jesús, en el que cada letra es la primera de una doctrina de la gracia. Una descripción breve de cada doctrina está a continuación.

 

El acróstico

Soberanía absoluta divina.

La palabra soberanía quiere decir “controlar todo”. Esta doctrina significa que Dios controla todo lo que pasa. Indica que toda la realidad es la consecuencia de decretos divinos hechos en la eternidad antes de la creación del mundo.

 

Incapacidad total humana.

La caída de Adán causó la pérdida de todo poder espiritual que podría contribuir a la salvación. El pecado infecta cada parte del ser humano y lo esclaviza. Esta doctrina trata mayormente de la cuestión del libre albedrío. Ella muestra que la voluntad del pecador es incapaz de escoger a Cristo, producir fe salvadora o hacer cosa alguna que lo guíe a la salvación, hasta que la gracia de Dios lo alcance.

 

Justificación por la fe solamente.

Dios requiere que la justicia absoluta de la ley sea cumplida en los cristianos. Él no acepta menos que la perfección. ¿Cómo, pues, es posible ser justo delante de Dios, sabiendo que no podemos cumplir con la ley? Cristo cumplió la ley como nuestro sustituto. Cuando recibimos a Cristo, Dios nos atribuye a nosotros la justicia perfecta de Cristo y nos quita el pecado. Así, adquirimos una perfección prestada, la cual es la base de nuestra aceptación permanente frente a Dios.

Elección por gracia incondicional.

Antes de la fundación del mundo, Dios escogió a quienes serán los recipientes de su maravillosa gracia. Lo hizo sin condiciones previstas en nosotros. Dios no escogió a nadie porque vio de antemano que iba a escoger a Cristo, porque nadie puede escoger a Cristo, estando muerto en pecado. Aunque la elección es sin méritos, no es por eso arbitraria. Esta doctrina expone que la gracia se basa enteramente en la voluntad soberana divina y no constituye respuesta a algo que el hombre piensa o realice.

 

Sacrificio eficaz de Cristo.

El sacrificio de Jesús es la única causa eficaz de la salvación de los elegidos. La crucifixión no solo proveyó la salvación, sino que también la cumplió.

 

Aunque el sacrificio de Cristo en la cruz es suficiente para salvar a todos, el Padre lo dispuso solamente para los elegidos. El sacrificio en la cruz, no la voluntad humana, es la causa de la fe, la obediencia, la buena voluntad y la seguridad eterna de los elegidos. Cristo murió, no para dar una mera posibilidad de salvación, sino para garantizar la certeza de ella a todos los elegidos.

 

Unidad espiritual y universal de los elegidos.

La iglesia de Cristo es principalmente un organismo invisible, no una organización visible. Se compone de todos los elegidos de toda la historia.

 

La unidad que debe existir entre los cristianos es espiritual, no organizacional. Es universal en el sentido de que la espiritualidad del cuerpo de Cristo y de la comunión que los elegidos tienen unos con otros traspasa todos los límites de las diferentes culturas y épocas.

 

Seguridad de los elegidos.

La misma gracia que nos eligió y salvó también nos preserva hasta el fin. Por medio de exhortaciones, amenazas y reprensiones paternales, Dios preserva a sus elegidos de manera que ninguno de ellos se perderá.

 

Preguntas para repasar: Introducción

 

Introducción

  1. Todas las doctrinas de la Reforma llegan a la conclusión de que la salvación es por _____________ solamente, sin ninguna contribución humana.
  2. Las siete doctrinas de la Reforma son conocidas hoy como _______________.
  3. Verdadero o Falso: _____ Las doctrinas de la gracia han dejado de ser controversiales hoy en día.
  4. La naturaleza pecaminosa quiere ser ________ de su propio ______________.
  5. Verdadero o Falso: _____ Somos capaces de contribuir a nuestra salvación.

Soberanía absoluta divina

  1. ¿Qué quiere decir la palabra soberanía?
  2. Verdadero o Falso: _____ La realidad es consecuencia de los decretos divinos.
  3. ¿Cuándo decidió Dios todas las cosas? _______________________________

Incapacidad total humana

  1. ¿Cuántas partes del ser humano fueron infectadas por el pecado? _________
  2. Esta doctrina enseña que la voluntad del pecador es _________ de ____________ a Cristo.
  3. Verdadero o Falso: _____ La fe salvadora proviene de nuestra propia buena voluntad.
  4. ¿De dónde proviene la fe? ____________________
  5. Nuestra incapacidad de contribuir a nuestra salvación vino por la caída de_________.

Justificación por la fe solamente

  1. Verdadero o Falso: _____ La justicia de la ley no tiene nada que ver con el cristiano.
  2. Dios acepta únicamente la ________________________.
  3. ¿Quién cumplió la ley por nosotros?
  4. ¿Podemos cumplir la ley por nosotros mismos?
  5. Cuándo recibimos a Cristo, Dios nos ____________a nosotros la _________ perfecta de Cristo.

 

Elección por gracia incondicional

 

  1. Justificación quiere decir __________________________.
  2. Verdadero o Falso:_____ Dios escogió a todos para ser recipientes de su gracia.
  3. Verdadero o Falso: _____ Nadie puede escoger a Cristo por su propio esfuerzo.
  4. Antes de conocer a Cristo estábamos ___________ en pecado.

 

Sacrificio eficaz de Cristo

  1. ¿Qué hace eficaz la salvación de los elegidos? _________________________
  2. La muerte de Cristo no solo _________ la salvación, sino la _____________.
  3. Verdadero o Falso: _____ La cruz no fue suficiente para salvar a todos.

 

Respuestas a las preguntas: Introducción

 

1=Gracia; 2=Las doctrinas de la gracia; 3=F; 4=Dueño, destino; 5=F; 6=Controlar todo; 7=V; 8=Antes de la creación del mundo; 9=Todas; 10=Incapaz; 11=F; 12=De Dios; 13=Adán; 14=F; 15=Justicia de Cristo; 16=Cristo; 17=No 18=Atribuyó, justicia; 19=Declarado justo; 20=F; 21=V; 22=Muertos; 23=La cruz; 24=Proveyó, cumplió; 25=F

 

Capítulo 1: Soberanía absoluta divina

La soberanía de Dios es la única base legítima para una fe sólida. Aunque algunos dicen que tienen fe sin creer en la soberanía de Dios, una investigación de lo que creen revela que su fe está puesta en alguna capacidad humana.

 

La doctrina de la soberanía de Dios es tan básica a la cristiandad bíblica que sin ella, nuestra fe no merece llamarse cristiana. Además, a causa de la influencia de religiones y de movimientos políticos dirigidos a la gloria del hombre, es una de las doctrinas más descuidadas en la predicación hoy en día. Aun así, sigue siendo el único cimiento posible para una fe sólida. Todo otro cimiento fracasa bajo las presiones de la vida.

 

La soberanía de Dios consiste en que toda la realidad es producto de los decretos divinos hechos antes de la creación del mundo. Esto quiere decir que Dios está en control de todo lo que pasa, sea bueno o malo. Esto no quiere decir que Dios sea la causa de la maldad, ni que sea autor del pecado, ni que se goce en los sufrimientos de sus criaturas. Sino que todo lo que pasa forma parte de un gran plan que resultará inevitablemente en su gloria.

 

¿Por qué decimos que la soberanía de Dios es la única base válida para la fe cristiana?

Primero, solo un Dios soberano puede garantizar sus promesas. Si no controla todo, no podemos confiar en él para la salvación, porque podría existir algo que le impediría salvarnos. ¿Es lógico confiar en un Dios que no controla todo?

 

Segundo, si Dios no fuera soberano, sería imposible obtener lecciones espirituales de los eventos de nuestras vidas. Sería imposible saber si Dios está enseñándonos algo o si los eventos de la vida son meras casualidades. Daría igual tener fe en la suerte que confiar en Dios.

 

Tercero, la soberanía de Dios es la única base para darle gloria. Si esto no fuera así, ¿por qué darle a él toda la gloria, si no es autor de toda la obra?

 

Cuarto, es la única base para la oración. ¿Para qué orar a un Dios que no es soberano? Si él no está en control de todo, quizás no pueda contestarnos.

 

La palabra soberano no puede ser limitada. Es imposible que Dios sea un poco soberano, o 90% soberano. Es ilógico decir: “Dios es soberano, pero…” Al añadir la palabra pero, confesamos que no creemos que Dios es soberano. Tal afirmación equivale a decir que Dios es un poco infinito, o que Dios es más o menos todopoderoso. Cualquier intento de calificar la soberanía de Dios es una negación de la misma.

 

Las bases de esta doctrina

Hay cuatro fundamentos bíblicos para creer en la soberanía de Dios. Estos siguen un orden lógico:

  1. Los atributos divinos de omnisciencia y omnipotencia.
  2. La voluntad inmutable de Dios.
  3. La realidad es producto de los decretos divinos.
  4. Dios es dueño de todo y, por lo tanto, lo controla todo.

Primer fundamento: Los atributos divinos

Primero, la Biblia enseña que Dios es omnisciente. Esta palabra significa “saber todo”.

 

Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos. Hechos 15:18

 

Omnipotente significa “todopoderoso”.

 

…porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina. Apocalipsis 19:6

 

Una negación de la soberanía de Dios equivale a la anulación de uno de estos atributos divinos. Ejemplo: Supongamos que algo que Dios no hubiera ordenado sucediera. Tendría que ser por una de estas dos razones: que él no sabía qué sucedería, o porque le falta poder para impedirlo. En el primer caso, no sería omnisciente. En el segundo caso, no sería omnipotente. La existencia de estos dos atributos en Dios confirma la imposibilidad de que algo pase sin el permiso divino.

 

Segundo fundamento: Inmutabilidad

Tendría que ser por una de estas dos razones: que él no sabía qué sucedería, o porque le falta poder para impedirlo. Tiene también la idea de irresistible. Se encuentra esta palabra en la Biblia en Hebreos 6:17, la inmutabilidad de su consejo…

 

Para entender este concepto, hay que distinguir entre dos aspectos de la voluntad divina. Estos son:

  • Su voluntad de mandamientos
  • Su voluntad de propósitos

Dios expresó su voluntad de mandamientos en forma de edictos morales, tales como los diez mandamientos. Dios permite que los hombres trasgredan estas leyes y, al hacerlo, pecan. Pero cuando Dios decreta que él va a cumplir algún propósito, no permite que nadie lo invalide ni que le impidan cumplir con ese propósito.

 

Ejemplo: Supongamos que Dios dijera: “¿Ven ustedes ese árbol? Yo ordeno que nadie lo corte”. Esto sería un mandamiento divino, una expresión de su voluntad de mandamientos. ¿Permitiría Dios que alguien corte ese árbol? Sí. Porque Dios permite que sus mandamientos sean transgredidos.

 

Pero supongamos que Dios dijera: “Mi propósito soberano es que este árbol nunca sea cortado”. ¿Permitiría Dios que alguien corte ese árbol? No existe en la tierra fuerza suficiente, ni de hombre ni de diablo, para que corte ese árbol. Dios lo impediría.

 

Si no fuera por su voluntad de mandamientos, al hombre no le sería permitido pecar. Si no fuera por su voluntad de propósitos, no tendríamos confianza en que Dios pueda cumplir con sus promesas.

 

Al no distinguir entre estos dos aspectos de la voluntad de Dios, nos enfrentamos a un desastre teológico.

 

Así, su voluntad de mandamientos es resistible y mutable. No solo que Dios permite que sus mandamientos sean transgredidos, sino que también él mismo abroga, a veces, estos mismos edictos. Las leyes ceremoniales, por ejemplo, ya no están en vigor.

 

Pero su voluntad de propósitos es irresistible e inmutable. Nadie puede impedir que Dios cumpla con sus designios, ni persuadirlo para cambiarlos. Son propósitos eternos.

 

Este concepto de la inmutabilidad de la voluntad divina se expresa, a veces, como consejos de Dios. Unos ejemplos son:

 

Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero. Isaías 46:10

 

Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo,… tengamos un fortísimo consuelo… Hebreos 6:17-18

 

Otros textos enfatizan la palabra propósitos para comunicar el mismo concepto. Ejemplo:

 

…conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad. Efesios 1:11

 

Muchos textos hablan de la voluntad de Dios de una manera tan clara que no deja duda sobre el concepto de inmutabilidad. Unos ejemplos son:

 

…Y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? Daniel 4:35

 

Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder? Isaías 14:27

 

Es por medio de la doctrina de la inmutabilidad de los propósitos divinos que se ve más claramente la soberanía de Dios. Dios no podría cumplir con sus promesas si permitiera que cambiase su voluntad de propósitos. Sin la inmutabilidad, no podríamos tener ninguna seguridad de la salvación.

 

Tercer fundamento: Los decretos divinos

Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió. Salmos 33:9

 

El tercer fundamento de la soberanía de Dios contesta a la pregunta, ¿de dónde proviene la realidad? Según la Biblia, toda la realidad es producto de los decretos divinos hechos antes de la fundación del mundo.

 

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios… Hebreos 11:3

 

Este versículo puede ser traducido como: Por la fe entendemos que fueron establecidas las épocas… Es decir, que los eventos históricos, buenos o malos, se han desarrollado por la voluntad de Dios. Esto incluye tanto los eventos más importantes como los más insignificantes.

 

Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. Apocalipsis 4:11

 

Esta afirmación es terminante. Todas las cosas deben su existencia a la voluntad de Dios.

 

A menudo en los Evangelios leemos: Esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta… Esta frase no dice que el profeta simplemente habló del evento. Dice que el evento aconteció a fin de cumplir con los decretos de las Escrituras. Normalmente, las personas involucradas en cumplir estas profecías no tenían conciencia de que estaban cumpliendo un decreto divino. En esto se ve el principio básico de la soberanía de Dios:

 

La realidad es producto de la voluntad de Dios.

 

Una profecía es simplemente una declaración de esa voluntad. La realidad sigue a lo que Dios manda. Por lo tanto, ciertas profecías causan los eventos profetizados y no simplemente que la profecía pronostica el evento. Unos ejemplos son:

 

Jesús mandó a sus discípulos a buscar cierto asno atado en una aldea. Seguramente los dueños no sabían de la profecía de Zacarías respecto a la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén. Todo el incidente tiene las marcas de la soberanía de Dios, en el sentido de que la profecía era más que una simple predicción. Era un designio divino (Mateo 21:1-4).

 

Cuando vino la multitud para apresar a Jesús en Getsemaní, él dijo que esto sucedía para que se cumplan las Escrituras (Mateo 26:55-56). En los textos que tratan del arresto y crucifixión de Jesús, se indica claramente que todo sucedió según el consejo divino, …para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Hechos 4:28

 

Los soldados romanos se repartieron los vestidos de Jesús, para cumplir con lo dicho por el profeta. Pero no tenían conciencia de haber cumplido las Escrituras, ya que eran paganos. Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. Salmos 22:18

 

¿Cómo conoce Dios el futuro con certeza? Unos dicen que Dios tiene una facultad mental que le permite ver el futuro e investigar cuáles eventos van a pasar. Es como si tuviera un telescopio para observar el futuro. Dios forma luego sus planes a base de esta presciencia. Esta teoría se llama presciencia divina.

 

Esta es la opción que multitudes de cristianos creen hoy en día. Es cierto que la palabra presciencia se encuentra en la Biblia. Pero interpretarla en términos de una mera observación divina pasiva es una definición deficiente. Esta deficiencia se revela al preguntar, ¿Quién creó el tiempo? ¿Lo creó Dios? O, ¿es el tiempo algo que Dios descubrió por casualidad en el transcurso de la eternidad?

 

Si Dios creó todo, también creó el tiempo.

 

Y si es creador del tiempo, también es creador de los eventos que suceden en él.

 

Si negamos esto, estamos afirmando que Dios creó el universo sin ningún propósito, o sin saber lo que estaba creando.

 

La única opción que queda es el concepto de los decretos soberanos. Dios conoce el futuro porque la realidad es producto de su voluntad. El futuro no es algo que Dios prevé. Es algo que ha creado. La presciencia de Dios es simplemente su propio entendimiento de sus propósitos, que ningún poder en el universo puede alterar.

 

La Biblia entera y la experiencia personal de los creyentes son testimonios de la veracidad de los principios ya expuestos. Toda la realidad es producto de decretos divinos hechos antes de la creación del mundo. Sus decretos son inmutables. No pueden ser ni cambiados ni resistidos. El hombre, los ángeles y los demonios están limitados a lo que Dios les permite hacer. Todo forma parte de un gran plan que resultará para la gloria de Dios.

 

Cuarto fundamento: Dios es dueño de todo

En un estudio bíblico, una dama preguntó: “¿Quién es dueño de la tierra? ¿Dios o Satanás? Con toda la maldad que pasa aquí, ¡uno diría que es del diablo!

 

¿Qué dicen las Escrituras?

 

...para que sepas que de Jehová es la tierra. Éxodo 9:29b

…porque Mía es toda la tierra. Éxodo 19:5b

He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra y todas las cosas que hay en ella; Deuteronomio 10:14.

Todo lo que hay debajo del cielo es mío. Job 41:11

Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. 1Crónicas 29:11

Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; el mundo y su plenitud, tú lo fundaste. Salmos 89:11

En la caída de Adán, Dios no perdió nada. El único perdedor fue Adán.

 

Miremos con más detalle algunas categorías de la realidad que Dios controla.

 

Dios es soberano

Sobre la naturaleza

¿No se vende dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Mateo 10:29

 

Según Jesús, el Padre controla las vidas de los animales. Ni el pajarillo más insignificante puede morir sin que Dios lo permita.

 

Es igual con nosotros, dice Jesús. Valemos más que muchos pájaros. Tampoco podemos morir sin permiso del Padre.

 

Dios trajo codornices a los israelitas. Él cerró las bocas de los leones en la presencia de Daniel. Él puso una moneda en la boca de un pez para que Pedro lo atrapara. Él usó ranas, piojos y moscas para juzgar a los egipcios. Él mandó saltamontes contra Israel, trajo los animales al arca de Noé, le dio a comer a Elías por medio de cuervos.

 

Incluso en los fenómenos de la naturaleza, Dios mostró su soberanía. Él controló el diluvio de Noé; mandó tinieblas, granizo y fuego sobre Egipto. Cristo reprochó y calmó a la tormenta. Dios hizo que se detuviera el sol, a la demanda de Josué, etc.

 

Ni una mosca vuela sin el permiso divino.

 

Sobre los gobiernos humanos y la raza humana

Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación. Hechos 17:26

 

Lo primero que Pablo predicó a los paganos de Atenas fue acerca de la soberanía de Dios. Pablo se dio cuenta de que el entendimiento correcto del evangelio se basa en eso.

 

El libro de Daniel es un estudio completo sobre la soberanía de Dios en gobiernos humanos. Al rey Nabucodonosor, Dios le enseñó una lección fuerte sobre quién establece reyes en la tierra:

 

…el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da… Daniel 4:17.

 

Después de haber recibido un castigo divino por su orgullo, el rey Nabucodonosor reconoció esto con las palabras:

 

…y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? Daniel 4:35

 

Sobre la voluntad humana

¿Puede Dios traspasar los límites de la voluntad humana? ¿Extiende la soberanía divina hasta la misma voluntad y los pensamientos del hombre? Las Escrituras contestan:

 

Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová. Proverbios 21:1

 

Porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. Apocalipsis 17:17

 

Si para Dios no es difícil cambiar el curso de un río, entonces tampoco es difícil cambiar el corazón de un rey. Y si puede cambiar hasta el corazón de un rey, cuánto más a los hombres comunes y corrientes.

 

Dios favoreció a los israelitas ante los ojos de los egipcios. Luego Dios endureció los corazones de los egipcios para mostrar su poder, (Éxodo 12:36; 14:4).

 

Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá. Proverbios 19:21

 

Es verdad que el hombre tiene una voluntad. Pero no es una voluntad soberana. La única voluntad soberana es la de Dios.

 

Sobre la maldad

Dios nunca obliga a nadie a pecar. Tampoco se le puede acusar a Dios, en base a su soberanía, de ser el autor del pecado. Las personas pecan porque su naturaleza es pecaminosa.

 

Sin embargo, nadie puede pecar sin que Dios lo permita. Las Escrituras nos revelan que hasta las mismas circunstancias del acto de pecar están bajo el control soberano divino. En la mano divina está el poder para impedir o permitir el pecado del hombre. El afirmar que Dios no puede impedir que una persona peque, es igual de blasfemo como declarar que Dios es la causa del pecado.

 

¿Cómo limita Dios el pecado, y controla las circunstancias de su manifestación, sin incurrir en la culpa de ser la causa del pecado?

 

Cuando un ratón es puesto en una jaula, siempre explora los límites de ella. Raras veces se sienta el ratón en medio de la jaula, porque su ambiente natural son lugares encerrados, como sus túneles o bajo la hierba. Dios lo creó así. Los ratones se sienten más cómodos cuando están cercados de algo. Si uno quiere ver correr a un ratón en círculos, basta solo ponerlo en una jaula circular. Sus movimientos son predecibles, sin ninguna violación de su naturaleza o limitación para actuar.

 

Sucede igual con el hombre. Dios controla las acciones pecaminosas de los hombres, con solo arreglar el momento y las circunstancias envueltas en el acto. Por su conocimiento íntimo de la naturaleza y carácter de las personas involucradas, Dios queda en control de todo, sin que nadie pueda inculparle de ser el autor del pecado.

 

Las Escrituras abundan en ejemplos del control divino sobre la maldad. Dios permite, impide, o usa la maldad según su voluntad soberana. El ejemplo más destacado de esto es la entrega y la crucifixión de Cristo.

 

Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo? El Señor ha hecho esto, ¿Y es cosa maravillosa a nuestros ojos? Mateo 21:42

 

El rechazo de los judíos a Cristo fue un propósito de la voluntad de Dios. No solo lo sabía de antemano, sino que, El Señor ha hecho esto. Sin embargo, los líderes de los judíos actuaban conforme a sus propios deseos, sin influencias externas de parte de Dios. Transgredieron la voluntad de Dios en lo tocante a sus mandamientos, y fueron condenados por eso.

 

Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Hechos 4:27-28

 

La soberanía de Dios y la libertad del hombre corren paralelas en las Escrituras como los rieles de un tren. Los escritores de la Biblia nunca pensaban que fueron autocontradictorias. Afirmaban ambos, tal como en el texto anterior, sin el menor recelo.

 

Los hermanos de José lo vendieron como esclavo por motivo de celos y odio. La idea de obedecer a Dios ni siquiera les pasó por la mente. Sin embargo, las Escrituras describen este acto traicionero como un acto divino.

 

…Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios… Génesis 45:8

Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien,… Génesis 50:20

 

Como parte del juicio divino sobre David por su acto pecaminoso con Betsabé, y el asesinato de Urías, Dios declara que otro hombre se acostará con las esposas de David a la vista de todo Israel.

 

La manera en que se expresa este decreto es muy reveladora:

Así ha dicho Jehová: He aquí, yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. Porque tú lo hiciste en secreto; mas yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol. 2 Samuel 12:11-12

 

Cuando Absalón ocupó el reino temporalmente, cometió incesto con las esposas de David. Aunque parece extraño decirlo, esto ocurrió como juicio de Dios sobre David. Era Dios mismo quien levantó a Absalón como rebelde en contra de David, y decretó que esto tendría lugar. No obstante, Absalón es culpable del pecado de rebeldía y de incesto, a pesar de que tales pecados fueron decretados por Dios.

 

¿Cómo pudo Dios decretar esto y a la vez mantenerse santo? El Señor simplemente le proveyó a Absalón la oportunidad para expresar lo que ya estaba en su corazón rebelde.

 

Doctrinas como estas son como carne cruda; difíciles de soportar para algunas personas. Pero son las enseñanzas claras de la palabra de Dios. Si Dios es soberano sobre todo, entonces es soberano también sobre la maldad. De otro modo, no podemos llamarlo soberano.

 

Otros ejemplos bíblicos de la soberanía de Dios sobre la maldad son:

 

  • El rey Saúl se suicidó al caer sobre su propia espada, según 1 Crónicas 10:4. Pero el versículo 14 dice que era Dios quien lo mató.

Y no consultó a Jehová; por esta causa le mató.

  • El apóstol Pablo enseña que la incredulidad de los judíos forma parte del plan divino para incluir a los gentiles en la gracia. Romanos 11:7-11
  • Cuando David huye de Jerusalén, le maldice Simei. Estas acciones de Simei son impías. Sin embargo, David reconoce que Simei está haciendo esto por decreto divino.

Dejadle que maldiga, pues Jehová se lo ha dicho. 2 Samuel 16:11b

 

  • Hasta los espíritus malignos están bajo control divino. Dios mandó un espíritu maligno para hablar por las bocas de los profetas falsos durante el reino de Acab.

Y ahora, he aquí Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas, y Jehová ha decretado el mal acerca de ti. 1 Reyes 22:23

 

  • Los engaños que afligen a los hombres a veces provienen de Dios como juicios por rechazar la verdad. El soberano mismo escoge la clase de engaños que sufrirán.

Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 2 Tesalonicenses 2:11.

 

  • La testarudez de los hijos de Elí al ignorar los reproches de su padre, se atribuye a Dios en 1 Samuel 2:25:

Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.

 

Jehová les permitió expresar la maldad de sus corazones como juicio en contra de Elí por su negligencia paternal y mal ejemplo como sacerdote.

 

Es verdad que la enfermedad vino al mundo como resultado del pecado. Sin embargo:

 

Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Éxodo 4:11

 

Un huracán destruye un pueblo. Un deslave entierra a una aldea.

 

¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? Amós 3:6b

 

Aunque Satanás es el agente activo en la maldad, sus actividades se extienden solamente a los límites del permiso divino. Como un perro atado, tiene libertad solo hasta donde alcanzan los límites de la correa. Igual con los hombres. Y nosotros sabemos quién sostiene el otro extremo de la correa.

 

Una tensión consoladora entre la soberanía divina y la responsabilidad humana

Nos hallamos en una tensión filosófica entre la soberanía divina y la responsabilidad humana. Es incómodo vivir con tal tensión. ¿Cómo, entonces, escapamos para llegar a una posición menos incómoda?

 

No nos escapamos. Paradójicamente, Dios desea que obtengamos consuelo de esta tensión incómoda. Él considera que esta tensión es la mejor situación para nuestro bienestar. Nos damos cuenta de que, por más crueles que sean nuestros enemigos, Dios los tiene bajo su control. Sin embargo, son completamente responsables de sus acciones.

 

Para que Dios sea Dios, y que el hombre sea hombre, ambos lados de la tensión son necesarios.

 

Jesús fue a la cruz consciente de que era la hora de las tinieblas. Aunque sabía que los agentes de las tinieblas lo atraparían, no era a las tinieblas que entregaba su espíritu, sino a las manos del Padre. Comprendía que su Padre, no Satanás, le había entregado la copa para beber. Aceptó la copa, no como proveniente de las tinieblas, sino de la luz. No se regocijó en el dolor, sino en el bien que de él provendría.

 

Este es el punto de tensión consolador en donde Dios quiere que vivamos.

 

Preguntas para repasar: Soberanía de Dios

  1. ¿Cuál es la única base para una fe sólida? ____________________
  2. Los que no creen en la soberanía de Dios ponen su fe en la capacidad______________.
  3. ¿Cuál es la doctrina central en lo de las doctrinas de la gracia? _________________________________________________
  4. ¿Qué pasa cuando la fe de uno no está basada en la soberanía de Dios? ___________________________________________
  5. Soberanía de Dios quiere decir que toda la realidad es fruto de los__________________________________ hechos antes de la creación del mundo.
  6. Ni lo bueno ni lo ________escapa de la ____________de Dios.
  7. Verdadero o Falso:_____ Dios es autor del pecado.
  8. Todo lo que pasa es por la__________________ de Dios.
  9. Solo un Dios___________________ puede garantizar el cumplir con sus promesas.
  10. Verdadero o Falso:_____ Satanás puede impedirle algo a Dios.
  11. Verdadero o Falso:_____ Los eventos de nuestras vidas son causados mayormente por la suerte o la casualidad.
  12. Verdadero o Falso:_____ Dios ha decretado todo lo que pasa.
  13. ¿Cuál es la única base para dar gloria a Dios? __________________________
  14. Damos toda la gloria a Dios porque es él que hace ________ la obra.
  15. ¿Es lógico orar a un Dios que no es soberano? __________________________
  16. ¿Por qué? __________________________________
  17. La palabra soberanía
  18. Hoy en día se está predicando un nuevo evangelio en beneficio del_________________, en lugar de dar la _____________ a Dios.
  19. Verdadero o Falso:_____ La voluntad de Dios respecto a sus propósitos eternos puede ser resistida y no cumplirse.

Las bases de esta doctrina

  1. ¿Cuáles son los cuatro fundamentos bíblicos para la soberanía de Dios?
    1. _______________________________________
    2. _______________________________________
    3. _______________________________________
    4. _______________________________________
  2. La Biblia enseña que Dios es omnisciente. Esto quiere decir que él ______________.
  3. La palabra omnipotente quiere decir que Dios es _______________________.
  4. Escriba aquí dos atributos de Dios. ____________________, ____________________.
  5. ¿Cuál es la palabra que significa incambiable? ________________________
  6. Esta palabra también tiene la idea de___________ _____________________
  7. Verdadero o Falso:_______ Dios permite que los hombres pequen.
  8. Cuando Dios ha propuesto algo, él no permite que nadie le_________________.
  9. Verdadero o Falso:_____ Dios no puede ir en contra de la voluntad de una persona.
  10. ¿Está Dios en control de la voluntad humana? ____________________
  11. Ponga un versículo aquí para comprobar su respuesta del
    Número 10. ________________________________________
  12. La realidad es producto de
  13. ¿Por qué se ha desarrollado la historia humana de tal forma?
  14. Verdadero o Falso:_____ Los eventos importantes en la historia fueron decretados por Dios. Pero las cosas insignificantes pasaron por casualidad.
  15. Ciertas profecías ________________ los _________________ profetizados.
  16. Verdadero o Falso:_____ Aunque Dios es responsable por todo lo que pasa en el mundo, no es autor del pecado.

Respuestas a las preguntas: Soberanía de Dios

1=Soberanía de Dios; 2=Humana; 3=Soberanía de Dios; 4=Se fracasa; 5=Decretos divinos; 6=Malo; soberanía 7=F; 8=Voluntad; 9=Soberano; 10=F; 11=F; 12=V; 13=Soberanía de Dios; 14=Toda; 15=No; 16=No merece toda la gloria; 17=Absoluta; 18=Hombre, honra, 19=F;

Las bases de esta doctrina: 1=Sus atributos, su inmutabilidad, sus decretos; 2=Sabe todo; 3=Todo poderoso; 4=Omnisciente, todopoderoso; 5=Inmutable; 6=Irresistible; 7=V; 8=Resiste; 9=F; 10=Sí; 11=Ver texto; 12=Los decretos divinos; 13=La voluntad de Dios en lo de sus decretos; 14=F; 15=Producen, eventos; 16=V

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