Prefacio
¿En alguna ocasión le ha parecido muy peculiar la forma indirecta en la que Dios hace sus cosas a veces? Tomemos, por ejemplo, la definición de la palabra gracia.
Considerando que somos salvos por gracia, nos parece que hubiera sido más práctico que Dios la definiera en el inicio mismo de la Biblia. Dios podría haber inspirado a alguno de sus profetas para que escribiera la definición al estilo de un diccionario, comenzando con algo como la gracia se define como…, etc. Esto sería ir al grano, tal como al hombre moderno le agrada.
Sin embargo, no es eso lo que aparece al principio de las Escrituras. A su vez, se nos presenta una serie de historias sobre gente imperfecta, quienes, aunque aparentemente no lo merecían, Dios se agradó de ellos y les otorgó su gracia. Aunque esto nos ayuda en algo para comprender la gracia, el asunto sigue ambiguo.
Profundizando en el análisis, vamos descubriendo enunciados sobre lo que no es la gracia; no es por obras, no se la merece, no proviene del hombre, etc. Y, aunque nuestra investigación sobre lo que significa la gracia ha avanzado, llegar a una definición concluyente parece tan difícil como agarrar neblina.
Luego, notamos que los escritores bíblicos conectan la gracia con ciertas enseñanzas que ellos establecen como importantes. Rápidamente, estas doctrinas llegan a ser las claves que nos van a revelar la definición de la gracia. Pero, al toparnos con la enseñanza bíblica sobre la cruz, es cuando todo el material previo toma sustancia. Nuestra neblina mental se disipa y la razón de por qué Dios define la gracia de maneras indirectas se vuelve evidente.
Dios podría habernos dado una definición corta, pero esta forma de proceder tendría poca profundidad. La ruta más larga resulta ser infinitamente más satisfactoria. Una definición breve nos ahorraría tiempo, pero aparentemente la cantidad de tiempo empleado no es lo prioritario para Dios. Para el Creador es más importante un trabajo bien hecho, especialmente cuando este tiene que ver con bendecir a su pueblo.
Es tan gloriosa la gracia en las Escrituras, que una definición trivial no será jamás la adecuada. La gracia refleja un elemento esencial del carácter de Dios. Cada miembro de la Trinidad contribuye en su propia manera sobresaliente. Al percibir la cuestión bajo tal perspectiva, resulta asombroso cómo el Señor se las arregló para definir la gracia en su totalidad, puesto que la definición está involucrada con definirse a sí mismo.
Con todo, una vez que entendemos la gracia, exclamamos: ¡Oh, cuán simple es! Y un instante después decimos: ¡Pero cuán profundo! Tal paradoja no debería sorprendernos. Después de todo, eso es típico del estilo de Dios, ¿no es verdad? ¿O es que acaso esperábamos algo diferente? Esa es una razón por la que creo que las doctrinas de la gracia son bíblicas. En cada una de ellas se encuentran plasmadas las huellas digitales de Dios mismo.
Por lo tanto, el estudio de la gracia resulta ser un viaje con virajes inesperados. Aunque el camino es largo, no es aburrido. Además, su recorrido es verdaderamente emocionante. Uno de estos virajes es que, a medida que vamos definiendo la gracia, también nos definimos a nosotros mismos con más claridad… aunque esto no nos agrade. En este viaje hay panoramas gloriosos. Algunos se regocijan ante la autoridad de una voluntad soberana. Otros saborean la seguridad de un pacto eterno. Otros son cautivados con el poder de la cruz. Personalmente, lo que me encanta del viaje es que la ruta dura para siempre.
Disfrute del camino.
Contenido
El acróstico
Capítulo 1: Soberanía absoluta divina. 8
Capítulo 2: Incapacidad total humana. 21
Capítulo 3: Justificación por la fe. 35
Capítulo 4: Elección por gracia. 43
Capítulo 5: Sacrificio eficaz de Cristo. 61
Capítulo 6: Unidad espiritual y universal de los creyentes. 78
Capítulo 7: Seguridad de los elegidos. 85
Hilo de oro: La unidad de las doctrinas de gracia en el pacto de gracia. 102
Otros libros por Roger y Diana Smalling. 112
Liderazgo cristiano: Principios y práctica. Error! Bookmark not defined.
Introducción
La reforma protestante permitió un nuevo descubrimiento de la Biblia y sus doctrinas revolucionarias. Varias de estas doctrinas entraron en conflicto con las enseñanzas de la época, porque todas llevan a la conclusión de que la salvación es por gracia solamente, sin ninguna contribución humana. Por este motivo, los cristianos actualmente las conocemos como las doctrinas de la gracia.
La controversia sobre las doctrinas de la gracia no ha terminado. Son tan opuestas al orgullo humano que la razón carnal siempre se rebela ante ellas. La naturaleza pecaminosa humana pretende ser dueña de su propio destino, plenamente capaz de contribuir a su propia salvación.
Podemos formar un acróstico con la frase Sí, Jesús, en el que cada letra es la primera de una doctrina de la gracia. Una descripción breve de cada doctrina está a continuación.
El acróstico
Soberanía absoluta divina.
La palabra soberanía quiere decir “controlar todo”. Esta doctrina significa que Dios controla todo lo que pasa. Indica que toda la realidad es la consecuencia de decretos divinos hechos en la eternidad antes de la creación del mundo.
Incapacidad total humana.
La caída de Adán causó la pérdida de todo poder espiritual que podría contribuir a la salvación. El pecado infecta cada parte del ser humano y lo esclaviza. Esta doctrina trata mayormente de la cuestión del libre albedrío. Ella muestra que la voluntad del pecador es incapaz de escoger a Cristo, producir fe salvadora o hacer cosa alguna que lo guíe a la salvación, hasta que la gracia de Dios lo alcance.
Justificación por la fe solamente.
Dios requiere que la justicia absoluta de la ley sea cumplida en los cristianos. Él no acepta menos que la perfección. ¿Cómo, pues, es posible ser justo delante de Dios, sabiendo que no podemos cumplir con la ley? Cristo cumplió la ley como nuestro sustituto. Cuando recibimos a Cristo, Dios nos atribuye a nosotros la justicia perfecta de Cristo y nos quita el pecado. Así, adquirimos una perfección prestada, la cual es la base de nuestra aceptación permanente frente a Dios.
Elección por gracia incondicional.
Antes de la fundación del mundo, Dios escogió a quienes serán los recipientes de su maravillosa gracia. Lo hizo sin condiciones previstas en nosotros. Dios no escogió a nadie porque vio de antemano que iba a escoger a Cristo, porque nadie puede escoger a Cristo, estando muerto en pecado. Aunque la elección es sin méritos, no es por eso arbitraria. Esta doctrina expone que la gracia se basa enteramente en la voluntad soberana divina y no constituye respuesta a algo que el hombre piensa o realice.
Sacrificio eficaz de Cristo.
El sacrificio de Jesús es la única causa eficaz de la salvación de los elegidos. La crucifixión no solo proveyó la salvación, sino que también la cumplió.
Aunque el sacrificio de Cristo en la cruz es suficiente para salvar a todos, el Padre lo dispuso solamente para los elegidos. El sacrificio en la cruz, no la voluntad humana, es la causa de la fe, la obediencia, la buena voluntad y la seguridad eterna de los elegidos. Cristo murió, no para dar una mera posibilidad de salvación, sino para garantizar la certeza de ella a todos los elegidos.
Unidad espiritual y universal de los elegidos.
La iglesia de Cristo es principalmente un organismo invisible, no una organización visible. Se compone de todos los elegidos de toda la historia.
La unidad que debe existir entre los cristianos es espiritual, no organizacional. Es universal en el sentido de que la espiritualidad del cuerpo de Cristo y de la comunión que los elegidos tienen unos con otros traspasa todos los límites de las diferentes culturas y épocas.
Seguridad de los elegidos.
La misma gracia que nos eligió y salvó también nos preserva hasta el fin. Por medio de exhortaciones, amenazas y reprensiones paternales, Dios preserva a sus elegidos de manera que ninguno de ellos se perderá.
Preguntas para repasar: Introducción
Introducción
- Todas las doctrinas de la Reforma llegan a la conclusión de que la salvación es por _____________ solamente, sin ninguna contribución humana.
- Las siete doctrinas de la Reforma son conocidas hoy como _______________.
- Verdadero o Falso: _____ Las doctrinas de la gracia han dejado de ser controversiales hoy en día.
- La naturaleza pecaminosa quiere ser ________ de su propio ______________.
- Verdadero o Falso: _____ Somos capaces de contribuir a nuestra salvación.
Soberanía absoluta divina
- ¿Qué quiere decir la palabra soberanía?
- Verdadero o Falso: _____ La realidad es consecuencia de los decretos divinos.
- ¿Cuándo decidió Dios todas las cosas? _______________________________
Incapacidad total humana
- ¿Cuántas partes del ser humano fueron infectadas por el pecado? _________
- Esta doctrina enseña que la voluntad del pecador es _________ de ____________ a Cristo.
- Verdadero o Falso: _____ La fe salvadora proviene de nuestra propia buena voluntad.
- ¿De dónde proviene la fe? ____________________
- Nuestra incapacidad de contribuir a nuestra salvación vino por la caída de_________.
Justificación por la fe solamente
- Verdadero o Falso: _____ La justicia de la ley no tiene nada que ver con el cristiano.
- Dios acepta únicamente la ________________________.
- ¿Quién cumplió la ley por nosotros?
- ¿Podemos cumplir la ley por nosotros mismos?
- Cuándo recibimos a Cristo, Dios nos ____________a nosotros la _________ perfecta de Cristo.
Elección por gracia incondicional
- Justificación quiere decir __________________________.
- Verdadero o Falso:_____ Dios escogió a todos para ser recipientes de su gracia.
- Verdadero o Falso: _____ Nadie puede escoger a Cristo por su propio esfuerzo.
- Antes de conocer a Cristo estábamos ___________ en pecado.
Sacrificio eficaz de Cristo
- ¿Qué hace eficaz la salvación de los elegidos? _________________________
- La muerte de Cristo no solo _________ la salvación, sino la _____________.
- Verdadero o Falso: _____ La cruz no fue suficiente para salvar a todos.
Respuestas a las preguntas: Introducción
1=Gracia; 2=Las doctrinas de la gracia; 3=F; 4=Dueño, destino; 5=F; 6=Controlar todo; 7=V; 8=Antes de la creación del mundo; 9=Todas; 10=Incapaz; 11=F; 12=De Dios; 13=Adán; 14=F; 15=Justicia de Cristo; 16=Cristo; 17=No 18=Atribuyó, justicia; 19=Declarado justo; 20=F; 21=V; 22=Muertos; 23=La cruz; 24=Proveyó, cumplió; 25=F
Capítulo 1: Soberanía absoluta divina
La soberanía de Dios es la única base legítima para una fe sólida. Aunque algunos dicen que tienen fe sin creer en la soberanía de Dios, una investigación de lo que creen revela que su fe está puesta en alguna capacidad humana.
La doctrina de la soberanía de Dios es tan básica a la cristiandad bíblica que sin ella, nuestra fe no merece llamarse cristiana. Además, a causa de la influencia de religiones y de movimientos políticos dirigidos a la gloria del hombre, es una de las doctrinas más descuidadas en la predicación hoy en día. Aun así, sigue siendo el único cimiento posible para una fe sólida. Todo otro cimiento fracasa bajo las presiones de la vida.
La soberanía de Dios consiste en que toda la realidad es producto de los decretos divinos hechos antes de la creación del mundo. Esto quiere decir que Dios está en control de todo lo que pasa, sea bueno o malo. Esto no quiere decir que Dios sea la causa de la maldad, ni que sea autor del pecado, ni que se goce en los sufrimientos de sus criaturas. Sino que todo lo que pasa forma parte de un gran plan que resultará inevitablemente en su gloria.
¿Por qué decimos que la soberanía de Dios es la única base válida para la fe cristiana?
Primero, solo un Dios soberano puede garantizar sus promesas. Si no controla todo, no podemos confiar en él para la salvación, porque podría existir algo que le impediría salvarnos. ¿Es lógico confiar en un Dios que no controla todo?
Segundo, si Dios no fuera soberano, sería imposible obtener lecciones espirituales de los eventos de nuestras vidas. Sería imposible saber si Dios está enseñándonos algo o si los eventos de la vida son meras casualidades. Daría igual tener fe en la suerte que confiar en Dios.
Tercero, la soberanía de Dios es la única base para darle gloria. Si esto no fuera así, ¿por qué darle a él toda la gloria, si no es autor de toda la obra?
Cuarto, es la única base para la oración. ¿Para qué orar a un Dios que no es soberano? Si él no está en control de todo, quizás no pueda contestarnos.
La palabra soberano no puede ser limitada. Es imposible que Dios sea un poco soberano, o 90% soberano. Es ilógico decir: “Dios es soberano, pero…” Al añadir la palabra pero, confesamos que no creemos que Dios es soberano. Tal afirmación equivale a decir que Dios es un poco infinito, o que Dios es más o menos todopoderoso. Cualquier intento de calificar la soberanía de Dios es una negación de la misma.
Las bases de esta doctrina
Hay cuatro fundamentos bíblicos para creer en la soberanía de Dios. Estos siguen un orden lógico:
- Los atributos divinos de omnisciencia y omnipotencia.
- La voluntad inmutable de Dios.
- La realidad es producto de los decretos divinos.
- Dios es dueño de todo y, por lo tanto, lo controla todo.
Primer fundamento: Los atributos divinos
Primero, la Biblia enseña que Dios es omnisciente. Esta palabra significa “saber todo”.
Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos. Hechos 15:18
Omnipotente significa “todopoderoso”.
…porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina. Apocalipsis 19:6
Una negación de la soberanía de Dios equivale a la anulación de uno de estos atributos divinos. Ejemplo: Supongamos que algo que Dios no hubiera ordenado sucediera. Tendría que ser por una de estas dos razones: que él no sabía qué sucedería, o porque le falta poder para impedirlo. En el primer caso, no sería omnisciente. En el segundo caso, no sería omnipotente. La existencia de estos dos atributos en Dios confirma la imposibilidad de que algo pase sin el permiso divino.
Segundo fundamento: Inmutabilidad
Tendría que ser por una de estas dos razones: que él no sabía qué sucedería, o porque le falta poder para impedirlo. Tiene también la idea de irresistible. Se encuentra esta palabra en la Biblia en Hebreos 6:17, la inmutabilidad de su consejo…
Para entender este concepto, hay que distinguir entre dos aspectos de la voluntad divina. Estos son:
- Su voluntad de mandamientos
- Su voluntad de propósitos
Dios expresó su voluntad de mandamientos en forma de edictos morales, tales como los diez mandamientos. Dios permite que los hombres trasgredan estas leyes y, al hacerlo, pecan. Pero cuando Dios decreta que él va a cumplir algún propósito, no permite que nadie lo invalide ni que le impidan cumplir con ese propósito.
Ejemplo: Supongamos que Dios dijera: “¿Ven ustedes ese árbol? Yo ordeno que nadie lo corte”. Esto sería un mandamiento divino, una expresión de su voluntad de mandamientos. ¿Permitiría Dios que alguien corte ese árbol? Sí. Porque Dios permite que sus mandamientos sean transgredidos.
Pero supongamos que Dios dijera: “Mi propósito soberano es que este árbol nunca sea cortado”. ¿Permitiría Dios que alguien corte ese árbol? No existe en la tierra fuerza suficiente, ni de hombre ni de diablo, para que corte ese árbol. Dios lo impediría.
Si no fuera por su voluntad de mandamientos, al hombre no le sería permitido pecar. Si no fuera por su voluntad de propósitos, no tendríamos confianza en que Dios pueda cumplir con sus promesas.
Al no distinguir entre estos dos aspectos de la voluntad de Dios, nos enfrentamos a un desastre teológico.

Así, su voluntad de mandamientos es resistible y mutable. No solo que Dios permite que sus mandamientos sean transgredidos, sino que también él mismo abroga, a veces, estos mismos edictos. Las leyes ceremoniales, por ejemplo, ya no están en vigor.
Pero su voluntad de propósitos es irresistible e inmutable. Nadie puede impedir que Dios cumpla con sus designios, ni persuadirlo para cambiarlos. Son propósitos eternos.
Este concepto de la inmutabilidad de la voluntad divina se expresa, a veces, como consejos de Dios. Unos ejemplos son:
Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero. Isaías 46:10
Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo,… tengamos un fortísimo consuelo… Hebreos 6:17-18
Otros textos enfatizan la palabra propósitos para comunicar el mismo concepto. Ejemplo:
…conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad. Efesios 1:11
Muchos textos hablan de la voluntad de Dios de una manera tan clara que no deja duda sobre el concepto de inmutabilidad. Unos ejemplos son:
…Y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? Daniel 4:35
Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder? Isaías 14:27
Es por medio de la doctrina de la inmutabilidad de los propósitos divinos que se ve más claramente la soberanía de Dios. Dios no podría cumplir con sus promesas si permitiera que cambiase su voluntad de propósitos. Sin la inmutabilidad, no podríamos tener ninguna seguridad de la salvación.
Tercer fundamento: Los decretos divinos
Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió. Salmos 33:9
El tercer fundamento de la soberanía de Dios contesta a la pregunta, ¿de dónde proviene la realidad? Según la Biblia, toda la realidad es producto de los decretos divinos hechos antes de la fundación del mundo.
Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios… Hebreos 11:3
Este versículo puede ser traducido como: Por la fe entendemos que fueron establecidas las épocas… Es decir, que los eventos históricos, buenos o malos, se han desarrollado por la voluntad de Dios. Esto incluye tanto los eventos más importantes como los más insignificantes.

Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. Apocalipsis 4:11
Esta afirmación es terminante. Todas las cosas deben su existencia a la voluntad de Dios.
A menudo en los Evangelios leemos: Esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta… Esta frase no dice que el profeta simplemente habló del evento. Dice que el evento aconteció a fin de cumplir con los decretos de las Escrituras. Normalmente, las personas involucradas en cumplir estas profecías no tenían conciencia de que estaban cumpliendo un decreto divino. En esto se ve el principio básico de la soberanía de Dios:
La realidad es producto de la voluntad de Dios.
Una profecía es simplemente una declaración de esa voluntad. La realidad sigue a lo que Dios manda. Por lo tanto, ciertas profecías causan los eventos profetizados y no simplemente que la profecía pronostica el evento. Unos ejemplos son:
Jesús mandó a sus discípulos a buscar cierto asno atado en una aldea. Seguramente los dueños no sabían de la profecía de Zacarías respecto a la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén. Todo el incidente tiene las marcas de la soberanía de Dios, en el sentido de que la profecía era más que una simple predicción. Era un designio divino (Mateo 21:1-4).
Cuando vino la multitud para apresar a Jesús en Getsemaní, él dijo que esto sucedía para que se cumplan las Escrituras (Mateo 26:55-56). En los textos que tratan del arresto y crucifixión de Jesús, se indica claramente que todo sucedió según el consejo divino, …para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Hechos 4:28
Los soldados romanos se repartieron los vestidos de Jesús, para cumplir con lo dicho por el profeta. Pero no tenían conciencia de haber cumplido las Escrituras, ya que eran paganos. Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. Salmos 22:18
¿Cómo conoce Dios el futuro con certeza? Unos dicen que Dios tiene una facultad mental que le permite ver el futuro e investigar cuáles eventos van a pasar. Es como si tuviera un telescopio para observar el futuro. Dios forma luego sus planes a base de esta presciencia. Esta teoría se llama presciencia divina.
Esta es la opción que multitudes de cristianos creen hoy en día. Es cierto que la palabra presciencia se encuentra en la Biblia. Pero interpretarla en términos de una mera observación divina pasiva es una definición deficiente. Esta deficiencia se revela al preguntar, ¿Quién creó el tiempo? ¿Lo creó Dios? O, ¿es el tiempo algo que Dios descubrió por casualidad en el transcurso de la eternidad?
Si Dios creó todo, también creó el tiempo.
Y si es creador del tiempo, también es creador de los eventos que suceden en él.
Si negamos esto, estamos afirmando que Dios creó el universo sin ningún propósito, o sin saber lo que estaba creando.
La única opción que queda es el concepto de los decretos soberanos. Dios conoce el futuro porque la realidad es producto de su voluntad. El futuro no es algo que Dios prevé. Es algo que ha creado. La presciencia de Dios es simplemente su propio entendimiento de sus propósitos, que ningún poder en el universo puede alterar.
La Biblia entera y la experiencia personal de los creyentes son testimonios de la veracidad de los principios ya expuestos. Toda la realidad es producto de decretos divinos hechos antes de la creación del mundo. Sus decretos son inmutables. No pueden ser ni cambiados ni resistidos. El hombre, los ángeles y los demonios están limitados a lo que Dios les permite hacer. Todo forma parte de un gran plan que resultará para la gloria de Dios.
Cuarto fundamento: Dios es dueño de todo
En un estudio bíblico, una dama preguntó: “¿Quién es dueño de la tierra? ¿Dios o Satanás? Con toda la maldad que pasa aquí, ¡uno diría que es del diablo!
¿Qué dicen las Escrituras?
...para que sepas que de Jehová es la tierra. Éxodo 9:29b
…porque Mía es toda la tierra. Éxodo 19:5b
He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra y todas las cosas que hay en ella; Deuteronomio 10:14.
Todo lo que hay debajo del cielo es mío. Job 41:11
Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. 1Crónicas 29:11
Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; el mundo y su plenitud, tú lo fundaste. Salmos 89:11
En la caída de Adán, Dios no perdió nada. El único perdedor fue Adán.
Miremos con más detalle algunas categorías de la realidad que Dios controla.
Dios es soberano
Sobre la naturaleza
¿No se vende dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Mateo 10:29
Según Jesús, el Padre controla las vidas de los animales. Ni el pajarillo más insignificante puede morir sin que Dios lo permita.
Es igual con nosotros, dice Jesús. Valemos más que muchos pájaros. Tampoco podemos morir sin permiso del Padre.
Dios trajo codornices a los israelitas. Él cerró las bocas de los leones en la presencia de Daniel. Él puso una moneda en la boca de un pez para que Pedro lo atrapara. Él usó ranas, piojos y moscas para juzgar a los egipcios. Él mandó saltamontes contra Israel, trajo los animales al arca de Noé, le dio a comer a Elías por medio de cuervos.
Incluso en los fenómenos de la naturaleza, Dios mostró su soberanía. Él controló el diluvio de Noé; mandó tinieblas, granizo y fuego sobre Egipto. Cristo reprochó y calmó a la tormenta. Dios hizo que se detuviera el sol, a la demanda de Josué, etc.
Ni una mosca vuela sin el permiso divino.
Sobre los gobiernos humanos y la raza humana
Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación. Hechos 17:26
Lo primero que Pablo predicó a los paganos de Atenas fue acerca de la soberanía de Dios. Pablo se dio cuenta de que el entendimiento correcto del evangelio se basa en eso.
El libro de Daniel es un estudio completo sobre la soberanía de Dios en gobiernos humanos. Al rey Nabucodonosor, Dios le enseñó una lección fuerte sobre quién establece reyes en la tierra:
…el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da… Daniel 4:17.
Después de haber recibido un castigo divino por su orgullo, el rey Nabucodonosor reconoció esto con las palabras:
…y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? Daniel 4:35
Sobre la voluntad humana
¿Puede Dios traspasar los límites de la voluntad humana? ¿Extiende la soberanía divina hasta la misma voluntad y los pensamientos del hombre? Las Escrituras contestan:
Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová. Proverbios 21:1
Porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. Apocalipsis 17:17
Si para Dios no es difícil cambiar el curso de un río, entonces tampoco es difícil cambiar el corazón de un rey. Y si puede cambiar hasta el corazón de un rey, cuánto más a los hombres comunes y corrientes.
Dios favoreció a los israelitas ante los ojos de los egipcios. Luego Dios endureció los corazones de los egipcios para mostrar su poder, (Éxodo 12:36; 14:4).
Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá. Proverbios 19:21
Es verdad que el hombre tiene una voluntad. Pero no es una voluntad soberana. La única voluntad soberana es la de Dios.
Sobre la maldad
Dios nunca obliga a nadie a pecar. Tampoco se le puede acusar a Dios, en base a su soberanía, de ser el autor del pecado. Las personas pecan porque su naturaleza es pecaminosa.
Sin embargo, nadie puede pecar sin que Dios lo permita. Las Escrituras nos revelan que hasta las mismas circunstancias del acto de pecar están bajo el control soberano divino. En la mano divina está el poder para impedir o permitir el pecado del hombre. El afirmar que Dios no puede impedir que una persona peque, es igual de blasfemo como declarar que Dios es la causa del pecado.
¿Cómo limita Dios el pecado, y controla las circunstancias de su manifestación, sin incurrir en la culpa de ser la causa del pecado?
Cuando un ratón es puesto en una jaula, siempre explora los límites de ella. Raras veces se sienta el ratón en medio de la jaula, porque su ambiente natural son lugares encerrados, como sus túneles o bajo la hierba. Dios lo creó así. Los ratones se sienten más cómodos cuando están cercados de algo. Si uno quiere ver correr a un ratón en círculos, basta solo ponerlo en una jaula circular. Sus movimientos son predecibles, sin ninguna violación de su naturaleza o limitación para actuar.
Sucede igual con el hombre. Dios controla las acciones pecaminosas de los hombres, con solo arreglar el momento y las circunstancias envueltas en el acto. Por su conocimiento íntimo de la naturaleza y carácter de las personas involucradas, Dios queda en control de todo, sin que nadie pueda inculparle de ser el autor del pecado.
Las Escrituras abundan en ejemplos del control divino sobre la maldad. Dios permite, impide, o usa la maldad según su voluntad soberana. El ejemplo más destacado de esto es la entrega y la crucifixión de Cristo.
Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo? El Señor ha hecho esto, ¿Y es cosa maravillosa a nuestros ojos? Mateo 21:42
El rechazo de los judíos a Cristo fue un propósito de la voluntad de Dios. No solo lo sabía de antemano, sino que, El Señor ha hecho esto. Sin embargo, los líderes de los judíos actuaban conforme a sus propios deseos, sin influencias externas de parte de Dios. Transgredieron la voluntad de Dios en lo tocante a sus mandamientos, y fueron condenados por eso.
Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Hechos 4:27-28
La soberanía de Dios y la libertad del hombre corren paralelas en las Escrituras como los rieles de un tren. Los escritores de la Biblia nunca pensaban que fueron autocontradictorias. Afirmaban ambos, tal como en el texto anterior, sin el menor recelo.
Los hermanos de José lo vendieron como esclavo por motivo de celos y odio. La idea de obedecer a Dios ni siquiera les pasó por la mente. Sin embargo, las Escrituras describen este acto traicionero como un acto divino.
…Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios… Génesis 45:8
Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien,… Génesis 50:20
Como parte del juicio divino sobre David por su acto pecaminoso con Betsabé, y el asesinato de Urías, Dios declara que otro hombre se acostará con las esposas de David a la vista de todo Israel.
La manera en que se expresa este decreto es muy reveladora:
Así ha dicho Jehová: He aquí, yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. Porque tú lo hiciste en secreto; mas yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol. 2 Samuel 12:11-12
Cuando Absalón ocupó el reino temporalmente, cometió incesto con las esposas de David. Aunque parece extraño decirlo, esto ocurrió como juicio de Dios sobre David. Era Dios mismo quien levantó a Absalón como rebelde en contra de David, y decretó que esto tendría lugar. No obstante, Absalón es culpable del pecado de rebeldía y de incesto, a pesar de que tales pecados fueron decretados por Dios.
¿Cómo pudo Dios decretar esto y a la vez mantenerse santo? El Señor simplemente le proveyó a Absalón la oportunidad para expresar lo que ya estaba en su corazón rebelde.
Doctrinas como estas son como carne cruda; difíciles de soportar para algunas personas. Pero son las enseñanzas claras de la palabra de Dios. Si Dios es soberano sobre todo, entonces es soberano también sobre la maldad. De otro modo, no podemos llamarlo soberano.
Otros ejemplos bíblicos de la soberanía de Dios sobre la maldad son:
- El rey Saúl se suicidó al caer sobre su propia espada, según 1 Crónicas 10:4. Pero el versículo 14 dice que era Dios quien lo mató.
Y no consultó a Jehová; por esta causa le mató.
- El apóstol Pablo enseña que la incredulidad de los judíos forma parte del plan divino para incluir a los gentiles en la gracia. Romanos 11:7-11
- Cuando David huye de Jerusalén, le maldice Simei. Estas acciones de Simei son impías. Sin embargo, David reconoce que Simei está haciendo esto por decreto divino.
Dejadle que maldiga, pues Jehová se lo ha dicho. 2 Samuel 16:11b
- Hasta los espíritus malignos están bajo control divino. Dios mandó un espíritu maligno para hablar por las bocas de los profetas falsos durante el reino de Acab.
Y ahora, he aquí Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas, y Jehová ha decretado el mal acerca de ti. 1 Reyes 22:23
- Los engaños que afligen a los hombres a veces provienen de Dios como juicios por rechazar la verdad. El soberano mismo escoge la clase de engaños que sufrirán.
Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 2 Tesalonicenses 2:11.
- La testarudez de los hijos de Elí al ignorar los reproches de su padre, se atribuye a Dios en 1 Samuel 2:25:
Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.
Jehová les permitió expresar la maldad de sus corazones como juicio en contra de Elí por su negligencia paternal y mal ejemplo como sacerdote.
Es verdad que la enfermedad vino al mundo como resultado del pecado. Sin embargo:
Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Éxodo 4:11
Un huracán destruye un pueblo. Un deslave entierra a una aldea.
¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? Amós 3:6b
Aunque Satanás es el agente activo en la maldad, sus actividades se extienden solamente a los límites del permiso divino. Como un perro atado, tiene libertad solo hasta donde alcanzan los límites de la correa. Igual con los hombres. Y nosotros sabemos quién sostiene el otro extremo de la correa.
Una tensión consoladora entre la soberanía divina y la responsabilidad humana
Nos hallamos en una tensión filosófica entre la soberanía divina y la responsabilidad humana. Es incómodo vivir con tal tensión. ¿Cómo, entonces, escapamos para llegar a una posición menos incómoda?
No nos escapamos. Paradójicamente, Dios desea que obtengamos consuelo de esta tensión incómoda. Él considera que esta tensión es la mejor situación para nuestro bienestar. Nos damos cuenta de que, por más crueles que sean nuestros enemigos, Dios los tiene bajo su control. Sin embargo, son completamente responsables de sus acciones.
Para que Dios sea Dios, y que el hombre sea hombre, ambos lados de la tensión son necesarios.
Jesús fue a la cruz consciente de que era la hora de las tinieblas. Aunque sabía que los agentes de las tinieblas lo atraparían, no era a las tinieblas que entregaba su espíritu, sino a las manos del Padre. Comprendía que su Padre, no Satanás, le había entregado la copa para beber. Aceptó la copa, no como proveniente de las tinieblas, sino de la luz. No se regocijó en el dolor, sino en el bien que de él provendría.
Este es el punto de tensión consolador en donde Dios quiere que vivamos.
Preguntas para repasar: Soberanía de Dios
- ¿Cuál es la única base para una fe sólida? ____________________
- Los que no creen en la soberanía de Dios ponen su fe en la capacidad______________.
- ¿Cuál es la doctrina central en lo de las doctrinas de la gracia? _________________________________________________
- ¿Qué pasa cuando la fe de uno no está basada en la soberanía de Dios? ___________________________________________
- Soberanía de Dios quiere decir que toda la realidad es fruto de los__________________________________ hechos antes de la creación del mundo.
- Ni lo bueno ni lo ________escapa de la ____________de Dios.
- Verdadero o Falso:_____ Dios es autor del pecado.
- Todo lo que pasa es por la__________________ de Dios.
- Solo un Dios___________________ puede garantizar el cumplir con sus promesas.
- Verdadero o Falso:_____ Satanás puede impedirle algo a Dios.
- Verdadero o Falso:_____ Los eventos de nuestras vidas son causados mayormente por la suerte o la casualidad.
- Verdadero o Falso:_____ Dios ha decretado todo lo que pasa.
- ¿Cuál es la única base para dar gloria a Dios? __________________________
- Damos toda la gloria a Dios porque es él que hace ________ la obra.
- ¿Es lógico orar a un Dios que no es soberano? __________________________
- ¿Por qué? __________________________________
- La palabra soberanía
- Hoy en día se está predicando un nuevo evangelio en beneficio del_________________, en lugar de dar la _____________ a Dios.
- Verdadero o Falso:_____ La voluntad de Dios respecto a sus propósitos eternos puede ser resistida y no cumplirse.
Las bases de esta doctrina
- ¿Cuáles son los cuatro fundamentos bíblicos para la soberanía de Dios?
- _______________________________________
- _______________________________________
- _______________________________________
- _______________________________________
- La Biblia enseña que Dios es omnisciente. Esto quiere decir que él ______________.
- La palabra omnipotente quiere decir que Dios es _______________________.
- Escriba aquí dos atributos de Dios. ____________________, ____________________.
- ¿Cuál es la palabra que significa incambiable? ________________________
- Esta palabra también tiene la idea de___________ _____________________
- Verdadero o Falso:_______ Dios permite que los hombres pequen.
- Cuando Dios ha propuesto algo, él no permite que nadie le_________________.
- Verdadero o Falso:_____ Dios no puede ir en contra de la voluntad de una persona.
- ¿Está Dios en control de la voluntad humana? ____________________
- Ponga un versículo aquí para comprobar su respuesta del
Número 10. ________________________________________ - La realidad es producto de
- ¿Por qué se ha desarrollado la historia humana de tal forma?
- Verdadero o Falso:_____ Los eventos importantes en la historia fueron decretados por Dios. Pero las cosas insignificantes pasaron por casualidad.
- Ciertas profecías ________________ los _________________ profetizados.
- Verdadero o Falso:_____ Aunque Dios es responsable por todo lo que pasa en el mundo, no es autor del pecado.
Respuestas a las preguntas: Soberanía de Dios
1=Soberanía de Dios; 2=Humana; 3=Soberanía de Dios; 4=Se fracasa; 5=Decretos divinos; 6=Malo; soberanía 7=F; 8=Voluntad; 9=Soberano; 10=F; 11=F; 12=V; 13=Soberanía de Dios; 14=Toda; 15=No; 16=No merece toda la gloria; 17=Absoluta; 18=Hombre, honra, 19=F;
Las bases de esta doctrina: 1=Sus atributos, su inmutabilidad, sus decretos; 2=Sabe todo; 3=Todo poderoso; 4=Omnisciente, todopoderoso; 5=Inmutable; 6=Irresistible; 7=V; 8=Resiste; 9=F; 10=Sí; 11=Ver texto; 12=Los decretos divinos; 13=La voluntad de Dios en lo de sus decretos; 14=F; 15=Producen, eventos; 16=V
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