¿Debe un Cristiano Acudir a un Psicólogo Secular?

 

Roger Smalling

¿Puede un cristiano beneficiarse de la ayuda psicológica secular sin comprometer su fe? La respuesta requiere discernimiento bíblico y una comprensión clara de las diferencias entre la cosmovisión cristiana y la psicología secular.

Tal vez. Pero con precaución.

Existen diferencias profundas de cosmovisión entre el cristianismo bíblico y la psicología secular moderna. Tales diferencias pueden producir consejos de escaso valor en el mejor de los casos, o incluso consejos contrarios a la fe cristiana. Esto explica por qué muchos creyentes se preguntan si deben acudir a un psicólogo secular.

 

Las preguntas a continuación exponen esto.

– ¿Qué es un ser humano?

– ¿Existe Dios?

– ¿Existe la moralidad absoluta?

Tengo una diplomatura menor en psicología. Uno de mis profesores afirmó que alrededor del 90 % de los psicólogos que publican literatura especializada son humanistas ateos.

 

Si esta apreciación es correcta, no es extraño que muchas de sus definiciones resulten irreconciliables con la fe cristiana. El contraste entre la psicología secular y cristianismo se hace evidente cuando examinamos sus presuposiciones fundamentales.

 

¿Qué es un ser humano?

Concepto cristiano

Un ser humano es un espíritu que habita en un cuerpo. Cuando el cuerpo muere, el espíritu continúa existiendo.

 

El hombre ha sido creado a imagen de Dios. Debido a que Dios es santo, exige santidad de sus criaturas conforme a su ley moral.

 

La moralidad es absoluta, universal y permanente. No depende de culturas ni de preferencias individuales.

 

Además, nacemos con una naturaleza corrompida heredada de nuestros primeros padres. La doctrina del pecado original es fundamental para comprender el comportamiento humano. Somos pecadores por naturaleza antes de serlo por decisión propia. Mientras esa naturaleza no sea transformada mediante la regeneración, toda mejoría moral será superficial. Este es, en esencia, el núcleo del Evangelio.

 

La perspectiva de la psicología secular

 

Según gran parte de la psicología secular moderna, el ser humano es simplemente un animal altamente evolucionado. No existe espíritu ni alma porque Dios no existe. Las personas nacen moralmente neutras y son moldeadas por las influencias de la familia y de la sociedad. Según esta perspectiva, las personas pecan por elección, pero no por naturaleza.

 

Desde esta perspectiva, tampoco existe una moralidad absoluta. La moralidad es una construcción social que varía de una cultura a otra. Por ello, el consejo psicológico suele centrarse en cómo una persona se perjudica a sí misma mediante sus pensamientos o conductas. Una acción puede considerarse incorrecta por sus consecuencias negativas, no porque viole una norma moral universal establecida por una autoridad suprema.

¿Cómo percibimos el mundo?

Concepto cristiano

La Biblia enseña que todos los acontecimientos de la vida del creyente contribuyen a su santificación (Romanos 8:28). La vida tiene significado porque Dios obra en ella y nos instruye por medio de sus providencias. En última instancia, Él gobierna todas las cosas.

 

La perspectiva de la psicología secular

Para el psicólogo secular, los acontecimientos carecen de propósito divino porque Dios no existe. En consecuencia, tampoco existe la santificación. El objetivo se reduce a lograr una mejor adaptación social y relaciones más satisfactorias con los demás y con uno mismo.

Estas diferencias reflejan el contraste entre una cosmovisión bíblica y una visión puramente naturalista de la realidad.

¿Cómo se ven los cristianos y los psicólogos seculares?

El conflicto de cosmovisiones

Como unos delirantes. O el cristiano vive en un mundo de fantasía o el psicólogo secular tiene una visión truncada de la realidad.

 

El concepto de Freud sobre la religión

Para el psicólogo humanista, la religión es, en el mejor de los casos, una fantasía y, en el peor, una neurosis. Sigmund Freud, considerado uno de los fundadores del psicoanálisis, enseñó que la creencia en Dios es una neurosis causada por la necesidad subconsciente de una figura paterna adecuada. Según esta teoría, cuando esta necesidad es satisfecha adecuadamente por la psicología, la fantasía de un ser divino debería disiparse y las neurosis como el cristianismo deberían desaparecer.

 

Aunque algunos psicólogos procuran trabajar dentro del sistema de creencias de sus pacientes, la ayuda que ofrecen puede verse limitada por su desconocimiento de Dios y de las realidades espirituales.

El problema de la culpa

Durante un curso universitario de psicología, un profesor habló extensamente sobre los sentimientos de culpa y las formas de superarlos. Sin embargo, toda su exposición giró en torno a los sentimientos, no a la culpa como realidad objetiva.

 

Aquello me llamó la atención. Le planteé el siguiente caso:

 

«Tengo un tío que ha cometido toda clase de pecados, excepto asesinato e incesto. La última vez que lo vimos, caminaba por la casa retorciéndose las manos, consumido por la culpa. Él sabía que era culpable y todos los demás también lo sabían. Sus sentimientos procedían de una culpa real. ¿Qué puede hacerse por un hombre así?»

 

Su respuesta fue sorprendente. No respondió nada. Simplemente se encogió de hombros, como si dijera: «No tengo idea».

La relación entre culpa y pecado constituye una diferencia fundamental entre la psicología secular y la enseñanza bíblica.

¿Puede un psicólogo secular ayudar a un cristiano?

Áreas en las que puede ayudar

En algunos casos, un terapeuta secular puede identificar problemas emocionales o conductuales que requieren atención especializada.

El trastorno de estrés postraumático, ciertas formas de esquizofrenia y algunas clases de depresión pueden requerir tratamiento profesional e incluso medicación.

 

Asimismo, los psicólogos seculares pueden contribuir a identificar determinados trastornos o problemas emocionales.

Counseling scene

Los límites de la psicología secular

Sin embargo, cuando la cuestión involucra la culpa delante de una norma moral objetiva e inmutable, el psicólogo secular carece de respuestas compatibles con su propia cosmovisión. Puede tratar los sentimientos de culpa, pero no la culpa misma.

Influencias demoníacas

Los cristianos reconocemos la existencia de Satanás y de los demonios. Sabemos que pueden agravar problemas ya existentes. Un creyente maduro puede aprender a distinguir entre lo natural y lo sobrenatural. Un psicólogo secular, por definición, no dispone de esa categoría de análisis.

¿Y los resultados?

Los psicólogos subestiman el poder transformador del evangelio. Al conocer a los miembros de las iglesias en las que hemos servido o que hemos fundado, encontramos exalcohólicos, exadictos, familias restauradas y personas comunes cuyas vidas han sido transformadas más allá de lo que muchos hubieran esperado.

 

Nunca hemos visto ni oído hablar de psicólogos capaces de duplicar estos efectos del evangelio. Una iglesia bíblica constituye una de las fuerzas sociales y transformadoras más poderosas de la historia humana, cuando llegamos a conocer a la membresía como individuos.

¿Dónde nos fijamos?

La consejería cristiana centrada en Cristo

La consejería cristiana parte de un fundamento diferente al de la psicología secular. El cristiano sabe que debe mirar a Cristo como plenamente suficiente y no a confiar en nuestros propios recursos.

 

El problema de la consejería no directiva

Hace algunos años, mi esposa y yo asistimos a un curso anunciado como capacitación en consejería cristiana. Después de tres clases, descubrimos que el método utilizado era, en realidad, la consejería rogeriana no directiva, revestida simplemente de terminología cristiana.

 

Esta forma de aconsejar fue inventada por el humanista secular Carlos Rogers y aboga por evitar el consejo directo a los aconsejados para permitirles llegar a sus propias conclusiones y curarse a sí mismos.

 

En una ocasión, el instructor afirmó que debíamos aconsejar a las personas que siguieran su propio corazón.

Ese fue el momento en que abandonamos el curso.

 

¿Dónde enseñan las Escrituras que debamos confiar en nuestros corazones corruptos e ignorar el consejo sabio de otros creyentes? Aquellos maestros profesaban ser cristianos, pero su metodología difícilmente podía calificarse como cristiana.

Conclusión

Un cristiano puede buscar ayuda de un psicólogo secular, siempre que comprenda que existen dimensiones espirituales de la realidad que el psicólogo no reconoce.

 

Dentro de ciertos límites, un cristiano puede beneficiarse de la ayuda profesional de un psicólogo secular. No obstante, cuando sea posible, es preferible acudir a psicólogos cristianos cualificados, cuya comprensión de la naturaleza humana esté en armonía con la cosmovisión bíblica. Un psicólogo cristiano puede integrar el conocimiento profesional con una comprensión bíblica de la naturaleza humana.

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